17 de enero de 2020

(Tuits de invierno, 3.)

Tuit 116
Como dice Enric Juliana ("Abordaje al Mobile"), el problema no es la "unidad de España", sino el poder. Traducido significa que las hordas de delincuentes y rateros que viven del BOE quieren más, es decir, todo. Se han acostumbrado a robar a saco y harán lo que sea para seguir robando. El objetivo es la recentralización del Estado. Un Estado a su servicio. De Madrid al cielo. 

O, mejor, de Madrid a Delaware —siguió diciendo Aquilino—. España es el país con más chorizos por metro cuadrado de Europa. Por algo somos los nietos del Cid, el cual antes de saquear la rica y laboriosa ciudad mora de Valencia llamó a su mujer y a sus hijas para que vieran con sus ojos "cómo se gana el pan". Robar es lo honrado, y trabajar una maldición. Nuestros héroes nacionales son un delincuente, el Cid, y un vago, don Quijote. Trabajadores como Joan Massagué no tienen nada que hacer en España.

Sí, España es una nación de cinco siglos, y hasta de nueve, ¿quién lo duda?, porque nada ha cambiado desde los tiempos del Cid. Excepto que en vez de saquear Valencia ahora saqueamos Barcelona, a la que ya hemos puesto cerco.


Tuit 117
¡Papá! ¡Papá! ¿Ya tenemos gobierno de izquierdas? 
Lo que tenemos es un improvisado nuevo Quinto Regimiento, preparándose para la defensa de Madrid y otro ¡No pasarán! Y habrá que afinar bien la puntería, primero porque las municiones son escasas y segundo porque nos atacarán por todos los flancos. 


Tuit 118
La ofensiva de la extrema derecha que arranca ahora en España, especialmente vía judicial y mediática, incluidas las redes sociales empezó diciendo Melquíades, tiene como objetivo envenenar la actividad política hasta que la gente acabemos hartas y hasta el moño de la política y de los políticos. Si la extrema derecha de PP-Vox lo consigue, entonces ya han ganado: acabaremos votando a Vox, cuyo proyecto es precisamente dar la patada al tablero político, como gran solución.

Esa estrategia neofascista, exitosa en USA, Brasil y otros países de América y que se extiende en Europa como una mancha de aceite, es la que ahora nos toca en España. No es ninguna broma: el fascismo pretende acabar con lo que queda de democracia en todas partes. 


¿Qué hacer? Repartir leña. Cuando hay guerra, hay que ir a la guerra. 

Por cierto, si Casado compite con Vox, va a romper el partido. Es lo que le ocurrió a Rivera.
 
(Continuará.)
 



La República es una forma de Estado que en sí misma no garantiza nada. Ahora bien, la Monarquía Española garantiza la perpetuidad de la corrupción del Estado y por ende la imposibilidad de la democracia, puesto que corrupción y democracia son incompatibles. La Monarquía Española indefectiblemente conduce a la dictadura



Conviene leer

De por ahí
- Rafael Poch, Sobre misiles y aviones derribados por error (17-1-2020)
- Editorial / La Jornada, Bolivia: la insostenible careta de la dictadura (18-1-2020)