19 de noviembre de 2017

(Del Estado de las Autonomías al Estado del 155.)

La crisis de Cataluña ha servido para que el Régimen se quitara la careta. Y así hemos descubierto que la presunta Constitución de 1978 es en realidad una Carta Otorgada. Bastó el discurso del rey para desvanecer el espejismo de la Constitución: la monarquía está por encima. También hemos descubierto que el Estado de las Autonomías es otro espejismo: nunca hemos abandonado el Estado unitario y centralista. Ha bastado el art. 155 para borrar el espejismo autonómico de manera fulminante. Otro espejismo: los partidos políticos no son tales sino meros comisionistas de la "casta parásita del Estado" (Suso de Toro), que sigue ahí, como siempre ha estado, envuelta en la bandera nacional y aferrada al BOE. ¿Qué más descubriremos? ¿A qué "normalidad" se supone que hay que volver? ¿A qué ficciones?

En dos meses se ha desvanecido el palacio encantado de la democracia española y del Estado de derecho. Es penoso seguir escribiendo en esas condiciones. Como dice Josep Fontana, el futuro es un país extraño, pero el de España es extrañísimo. Porque no es que vayamos hacia atrás, sino que empezamos a sospechar que quizá nunca nos hemos movido del siglo XVIII, o del XVI... ¿En qué siglo se detuvo el tiempo en España?

Pero si están volviendo los autos de fe (*). Requerimientos, autos de fe, abjuraciones... Los relojes se pararon en una hora: 1680. 


(*) Pedro Vallín, Renuncia a Lucifer (O cómo la Contrarreforma dirige la política española) (19-11-2017).  


https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/auto-de-fe-en-la-plaza-mayor-de-madrid/8d92af03-3183-473a-9997-d9cbf2557462
 Francisco Rizi, Auto de fe en la plaza Mayor de Madrid, en 1680



Comentario al artículo ¡Que se jodan! de Iñaki Gabilondo: el fiasco de la Agencia Europea del Medicamento es el resultado de la real política del ¡A por ellos! Es lo mismo que las amenazas de policías municipales contra la alcaldesa de Madrid, los ultras violentos en las calles, las misas a Franco y un largo etcétera que está destruyendo la convivencia no ya en Cataluña sino en todo el país. Las políticas de confrontación social tienen esos efectos, y más en una sociedad tan deteriorada por la penuria económica como la nuestra actual. Ahora bien, si se destruye a Cataluña, España entera va detrás por el mismo desaguadero. Lo cual no parece importarle demasiado al gobierno del PP, que no desperdicia día para echar más gasolina al incendio. La patraña de "España se rompe" y el anticatalanismo dan muchos votos a la ultraderecha nacional, pero serán los votos más caros y amargos para la población de toda la historia contemporánea española.

Respecto a Fuera de contexto el primer fenómeno que aparece cuando en un país la ultraderecha campa a sus anchas son los "paramilitares". Manadas de energúmenos que andan por las calles pegando y matando. En los primeros cinco años de la Transición hubo cerca de 600 asesinatos por la ultraderecha. Recientemente los hemos visto en Turquía y en Grecia. "Paramilitares" fascistas, asesinos a sueldo y violencia criminal del narcotráfico, eso es lo que nos espera a la vuelta de la esquina con la extrema derecha en el poder en España. Pero no nos engañemos, no se trata de un puñado de energúmenos: es una violencia de Estado, como ha demostrado la investigación La Transición sangrienta. Una historia violenta del proceso democrático en España (1975-1983) de Mariano Sánchez Soler. Es el Estado, empezando por el gobierno del PP, el primer responsable de este peligroso deterioro.

El ¡A por ellos! tiene muchas consecuencias, no es solo contra los catalanes. Es la consigna del Régimen contra los disidentes. Es el terrorismo de Estado con el cual se sostienen todas las dictaduras, y de eso en España sabemos mucho.

Lecturas recomendadas
- David Ojeda, Pérez Royo: "Lo que el Estado ha hecho en Cataluña es una barbaridad" (17-11-2017) 
- Suso de Toro, España, el reino del miedo (19-11-2017)
- Enric Juliana, El fuerte impacto de la crisis catalana empuja a España hacia la derecha (20-11-2017) y Aznar anaranjado (22-11-2017)
- Iñaki Gabilondo, ¡Que se jodan! (21-11-2017) y Fuera de contexto (22-11-2017)
- Carlos Sánchez Mato, Aun con palos en las ruedas, Madrid se mueve (21-11-2017) 
- Francisco Jurado, Parlamentos de mentirijilla (21-11-2017) 
- Javier Pérez Royo, Ley no escrita (21-11-2017) y Ojalá me equivoque, pero la reforma constitucional es casi imposible (22-11-2017)
- Josep Ramoneda, Nacionalismo y cinismo (21-11-2017)

12 de noviembre de 2017

(Tonterías identitarias, más o menos.)

1.
En cierta ocasión estaba en la ciudad de la Giralda con un matrimonio sevillano, ella profesora de matemáticas y él poeta y escritor, y de pronto la profesora me espeta: "¿Qué se siente, siendo catalán?" Hay preguntas imposibles. ¿Qué se siente, siendo andaluz? Pues no, no se siente nada. ¿Hay que sentir algo? Todavía hoy me desconcierta la pregunta. ¿Será que los catalanes somos marcianos, con antenitas verdes?

Luego se me iluminó una idea y saqué del bolsillo mi carné de identidad: "¿Qué nombre pone ahí?", le pregunto a la profesora. "Jorge", responde. "Y yo, ¿cómo me llamo?", insisto. "Jordi", me dice. "Pues mira, ese es el problema. Y si me preguntas cómo me siento siendo catalán, te diré que muy molesto, porque no hay derecho a cambiarle el nombre a la gente. Es una animalada."

Franco nos cambió el nombre a los catalanes como castigo. Para que no nos olvidemos que en la España Una solo hay españoles. Para que tengamos bien presente, todos los días, con solo mirar el DNI, que en España no tenemos cabida ni catalanes ni vascos. Solo caben españoles.

Eso es el nacionalismo español, el cual sigue plenamente vigente hoy día como hace cien años. Es el nacionalismo de la España Una, el del art. 2 de la Constitución. Es un nacionalismo que excluye a Cataluña y al País Vasco, condenados a la inexistencia. Mejor dicho: es un nacionalismo contra los catalanes y vascos. Este es el nacionalismo español del PPSOE-C's. 

2.
Algunos catalanes decimos que nos consideramos españoles por no molestar. Sin embargo, la mayor parte de catalanes, yo incluido, no nos consideramos españoles, sino catalanes, eso es todo. Lo mismo que un francés se considera francés, un sueco, sueco, y un español, español. La cosa no tiene ningún misterio. Ahora bien, por no molestar, ¿a quién? A los españoles, claro. Porque quizá algunos se sientan ofendidos si un catalán o un vasco les dice no considerarse español. Es ofensivo, casi como un desprecio. Pues bien: esto es el nacionalismo español.

El nacionalismo español establece que no puede haber catalanes ni vascos: en España solo puede haber españoles. Catalanes y vascos no tenemos derecho a la existencia. Ese es el problema. Los fascistas lo berrean por las calles: "Cataluña es España." Lo cual equivale a decir que Cataluña no existe. No se trata de que catalanes o vascos reivindiquemos tales o cuales cosas, pidamos un respeto por la lengua propia, la enseñanza (*), etc. Se trata de que no tenemos derecho a la existencia. Mientras siga vigente el nacionalismo español, catalanes y vascos no existimos, no podemos existir. El nacionalismo español no tolera que haya vascos y catalanes en España, más allá de lo estrictamente folklórico.

Las futuras Españas plurinacionales habrán de ser unas Españas en las que los catalanes podamos ser catalanes y los vascos, vascos. Algo tan sencillo como freír un huevo. Pero mientras exista el nacionalismo español, eso tan sencillo es imposible. Se intentó con la Constitución de 1978, pero el PP se la ha cargado.


3.
El problema, pues, no es Cataluña o el País Vasco, sino el nacionalismo español.

Y este nacionalismo español es el de la Armada Piolín, que fue a Barcelona a pegar a los catalanes el pasado 1 de octubre, y ahí sigue aún, por si acaso. Es el nacionalismo del ¡A por ellos! y el de "Más dura será la caída". El nacionalismo que ahora, de la mano del PPSOE-C's, pretende arrasar las Autonomías, empezando por la catalana, y volver a la España Una de Primo de Rivera y Franco. Esa ha sido la gran obsesión del PP desde el primer día de la Transición. El PP se ha pasado 40 años intrigando para desmantelar el Estado autonómico como sea, primero con Aznar y ahora con Rajoy Brey, y cree que está a un paso de conseguirlo. Y si el PSOE no se planta, cosa improbable, quizá lo consiga. Ahora bien, no seamos ingenuos: sin encaje de Cataluña y el País Vasco, no hay democracia posible en España. Liquidar las Autonomías equivale prácticamente a liquidar el Estado democrático de derecho.

La cabra siempre tira al monte, y los franquistas al Estado autoritario, centralista y corrupto. Robar es lo que importa.
¿No has visto el recibo de la luz? Con Franco se robaba mejor, muchísimo mejor. Con todas las dictaduras se roba siempre mejor. ¿Para qué sirve una dictadura? Para robar. Lo saben hasta los niños en las escuelas. Y el nacionalismo sirve para tapar el expolio, las banderas no dejan ver las cuentas en los paraísos fiscales ni las cajas B. El patriotismo lo disculpa todo. Y en ello están PPSOE-C's. 

Por cierto, la camarilla debería decirnos cuánto nos está costando financiar el españolismo en Cataluña. No hay dinero para las pensiones, pero sí para las banderas. Primo de Rivera se arruinó financiando demostraciones de exaltación nacional de Unión Patriótica.

O bien el problema de Cataluña se lleva por delante al Régimen, o el Régimen se llevará por delante a Cataluña y la democracia. Y ahí es donde estamos, nada menos. 

(*) Parece premonitorio. Acabo de escribir esas líneas y leo en eldiario.es que el gobierno especula con recentralizar el Estado. Sobre todo Educación, señala un ministro que aún no ha sido reprobado. Prepárense los niños y niñas para el Mes de María y la Formación del Espíritu Nacional. Y los demás recemos también, para expiar nuestros pecados antisistema de pretender vivir con dignidad en España.

Ya había avisado hace tiempo que si PPSOE-C's se empeñaban en una reforma constitucional era para volver al Fuero de los Españoles.


http://trendtwitter.com/EnekoHumor/


Respecto al artículo de Alejandro Torrús, solo estoy en desacuerdo con el título. No es una "guerra de guerrillas", sino un golpe de Estado involucionista en toda regla. La destrucción de Cataluña —porque eso es lo que está haciendo el PP en Cataluña— es el primer paso, quizá el más importante, pero luego seguiremos todos detrás.

Lecturas recomendadas 
- Javier Pérez Royo, Sujetos activos y pasivos (12-11-2017), 21D: la hora de la verdad (15-11-2017) y La realidad en tiempos de la DUI y el 155 (conferencia) (18-11-2017) vídeo
- Alejandro Torrús, La guerra de guerrillas del Partido Popular para paralizar a sus rivales políticos (12-11-2017)
- Enrique Santiago Romero, Manifestaciones multitudinarias, ¿delito de rebelión? (13-11-2017)
- Jaime Pastor, El delito de rebelión y la criminalización de la desobediencia no violenta (13-11-2017)
- Juristas y diputados catalanes recurren ante el Supremo la convocatoria de elecciones al Parlament en base al 155 (14-11-2017) 
- JxSí inicia los trámites para recurrir ante el Constitucional la aplicación del 155 (15-11-2017)
- Manifiesto firmado por 129 juristas, Legalidad penal y proceso independentista (6-11-2017) 
- José Antich, Rajoy y la Segunda Guerra Mundial (14-11-2017) 
- Fernando López Agudín, Cuando Rajoy borbonea a Sánchez (15-11-2017)
- Editorial / La Jornada, España: afán por suprimir el independentismo catalán (15-11-2017) 
- Enric Juliana, El gen convergente (18-11-2017) vídeo

Otros temas
- Agustín Moreno, Nadie hablará de nosotros mientras Cataluña lo eclipse todo (13-11-2017) 
- Alejandro Inurrieta, España colidera el ranking de trabajadores pobres (13-11-2017) 
- Javier G. Jorrín, La OCDE saca los colores a España por su desigualdad y la mala calidad democrática (15-11-2017) 
- Carlos Sánchez Mato, Bankia, pública (15-11-2017)
- Enric Bonet, David Cayla: "La fragmentación de Europa sigue siendo una posibilidad" (14-11-2017)
- Fernando López Agudín, La caída de Cebrián, la crisis del PPSOE (17-11-2017) 
- Carlos Elordi, Seis años de Rajoy. Un balance lamentable (17-11-2017)

10 de noviembre de 2017

(Y a cada revuelta, un monstruo.)

El gobierno convoca elecciones autonómicas y al día siguiente mete a los políticos en la cárcel. Es tan genial que eso explica que no se le haya ocurrido a nadie antes. Pero ya van tomando nota algunos sátrapas de por ahí. Realmente, España es trending topic informativo mundial. No por nada, sino porque nadie quiere perderse esa secuencia alucinante de show diario. Es como esas trepidantes series de suspense, que acaban con un "continuará". Nadie quiere perderse el próximo capítulo.

Cuando un gobierno se carga el Estado de derecho, ocurren esas cosas. Es el Caos. Y si el presunto gobierno es una camarilla inepta, entonces es la alucinación, el disparate continuo, el surrealismo. Por eso somos trending topic. Ya nadie entiende ni lo que ocurre en Cataluña ni en España. Es todo un lío fenomenal. Pero no te puedes despegar, engancha. Y espérate lo que venga. El 21 de diciembre podría darse el caso que en Cataluña tuviéramos DOS gobiernos: uno en el exilio, el legítimo aunque cesado y en búsqueda y captura, y otro legal, pero fantasmagórico, salido de unas elecciones extrañas, raras, convocadas por quien no podía convocarlas. Unas elecciones aberrantes resultado de un art. 155 que, como ya sabemos a esas alturas, sirve para que la camarilla haga lo que le venga en gana. Por ejemplo, intervenir el Ayuntamiento de Madrid. Vale, ese no es el 155 sino el 135, da igual. La camarilla tiene un completo manojo de artículos a su disposición.
Lo importante es no dar tregua. Todos los ministros a tope, empezando por los reprobados que ya son cuatro, a ver quién la lía más, quién se lleva el premio a la mayor animalada, quién la caga más. Es un sinvivir, no hay respiro. Y si no sale el Govern al gusto de la camarilla, vuelta a empezar y listo. ¿Que no?

Por no hablar de DOS sociedades catalanas: una que cree vivir en una República under construction, y otra que vive en una Autonomía desmantelada y en ruina total. Y al otro lado, una turba berreando ¡A por ellos! y boicoteando productos catalanes, mientras el gobierno rebaña el último euro de las pensiones y anuncia, tan ancho, casi exultante, que habrá que revisar a la baja las cifras de crecimiento para el próximo año. Culpa de Cataluña, claro. Es decir: todos a la mierda, pero bien patriotas, y el PP a seguir mangoneando, que ni se lo creen. ¿A qué seguir?

Cuando una camarilla arrasa el Estado de derecho ya solo queda el Caos. Y del Caos no se sale, no hay manera de salir. Es como esos laberintos antiguos. Y a cada revuelta, un monstruo.

Lecturas recomendadas
- Enric Juliana, Hechos que concurren (10-11-2017)
- John Carlin, Preguntas inocentes (10-11-2017) 
- Javier Pérez Royo, Elecciones definitivamente viciadas (10-11-2017) 
- Fernando López Agudín, El avance elástico sobre la retaguardia de Rajoy (10-11-2017)
- José M. Murià, El fascismo endémico de España vs. la democracia catalana (11-11-2017) 
- Eduardo Garzón, ¿Cuál es el verdadero motivo que lleva a Montoro a intervenir las cuentas del Ayuntamiento de Madrid? (9-11-2017) 
- Juan Carlos Monedero, Sí, todavía franquismo (12-11-2017) 

9 de noviembre de 2017

(El populacho, del rey abajo.)

—El problema crónico de las izquierdas es que en España no hay pueblo, sino populacho —empezó diciendo Meneses—. Al populacho no hay que hablarle de dignidad, sino darle de comer, aunque sean mendrugos. Y las izquierdas solo hablan de dignidad. No puede haber un discurso más equivocado. En cambio, la derecha delincuente siempre reparte algún mendrugo, las sobras de lo que roba. Roba 100 y reparte 10. Es el abecé del caciquismo, de la derecha corrupta de siempre. Y el populacho tan agradecido. El populacho (que puede vestir de traje y corbata, porque hay muertos de hambre muy ilustrados) siempre defenderá a los delincuentes y corruptos, a quienes le roban, condenan a la miseria y matan de hambre, y si ha de envolverse en la bandera, se envuelve, y si hay que berrear ¡A por ellos!, se berrea, y lo que haga falta. Incluida la violencia, porque les va en ello el mendrugo. Y si no, toca servir a los capos del narcotráfico, que ya controlan zonas del sureste del país. El narcoestado es la seña de identidad de todos los Estados fallidos. A donde no llega el Estado, llega fácilmente la delincuencia organizada. Ya vamos camino de ello, solo es cuestión de tiempo.

"Yo estoy a favor de los que mandan", me decía un conocido, directivo de una empresa. Y lo soltaba con una media sonrisita cínica que no lograba disimular su ruina moral. Eso es el populacho. El populacho es cuando el pueblo renuncia a la dignidad. No hay peor desgracia.

Si en España tenemos el gobierno que tenemos, con cuatro ministros y un fiscal general reprobados por el Congreso de los Diputados, y ahí siguen tan anchos, con un presidente del gobierno atrapasobres, con 800 imputados del PP, y todo un largo etcétera que ya amarga relatarlo, es porque en España ya no hay pueblo, sino populacho. De otra manera no sería posible semejante gobierno-basura, como no lo es en ningún país de nuestro entorno.

Realmente, no sé qué discurso ha de tener la izquierda. La dignidad no vende. Aparte, claro, de demostrar que se pueden, y deben, repartir los 100, y no 10, aunque siempre habrá un Montoro que lo impida, porque el Capital depredador y delincuente no está para bromas. Al pueblo ni agua.

Sea como sea, cuando en un país la mayoría de la población cae de cuatro patas, es el fin. 


Nos hallamos en uno de esos raros momentos en que algunos políticos, pocos, están muy por encima de la sociedad, y otros, demasiados, muy por debajo.

Lecturas recomendadas
- José Antich, Forcadell, la foto que Madrid quería (9-11-2017)

8 de noviembre de 2017

(Unidos Podemos y Cataluña.)

En España hay dos grandes problemas políticos sin resolver: la monarquía y Cataluña. La monarquía no ha sido ni tocada. Respecto a Cataluña el problema fue resuelto felizmente en la Constitución de 1978, pero el PP se cargó la integración de Cataluña en el Estado, en 2010, y ahora con el art. 155, el remate. El problema es que sin Cataluña el Estado es ingobernable de manera democrática. Esa es la hipótesis del catedrático Javier Pérez Royo. Mi otra hipótesis, con toda la modestia, es que el regreso al Estado unitario, centralista y corrupto, la gran obsesión desde el inicio de la Transición de Alianza Popular/PP-C's, no es posible: si se desmantela el Estado autonómico, que es donde nos hallamos, a donde se va no es al anhelado Estado centralista, sino al Estado fallido.

El problema de Cataluña es, pues, fundamental, porque se ventila de fondo el dilema democracia/dictadura para todo el Estado (*). De ahí que en esos dos meses no se haya hablado de otra cosa. Y no será que en España no haya problemas, porque los tenemos TODOS, gracias a una camarilla incapaz de gobernar, es decir, inepta para la política y solo apta para el saqueo. Ahora bien, por de pronto, sin Cataluña vamos de cabeza al Estado autoritario. Podemos llamarlo dictadura, si queremos. Se acabó el Estado democrático de derecho, aunque se conserve cierta apariencia de democracia. Ese es el problema.

En ese escenario, el incendio anticatalanista provocado por el gobierno del PP, ha polarizado las opciones políticas en dos banderías estériles: nacionalistas españoles / independentistas catalanes. Todos los partidos políticos se han encuadrado en uno u otro bando. Excepto Unidos Podemos (y confluencias) que se han quedado en medio, defendiendo la integración de Cataluña en el Estado. Quizá el precio político que paguen por esa despectivamente mal llamada "ambigüedad" o "equidistancia", sea muy alto. Pero es la única opción política correcta si queremos seguir viviendo en paz y con un mínimo de dignidad en España. El nacionalismo de la España Una de PPSOE-C's es inviable como democracia, como he dicho arriba, y a donde conduce es al autoritarismo, al terrorismo de Estado como forma de gobierno, y al Estado fallido como término final. En cuanto al independentismo catalán es inviable sin un ejército que lo defienda. La única opción política digna, que preserva España como democracia y a la vez pretende un encaje territorial de Cataluña aceptable para catalanes y españoles, es la de Unidos Podemos. Pero el electorado, de momento, y gracias al bloque incendiario del PPSOE-C's, está polarizado en las dos estériles banderías mencionadas, y no parece que eso vaya a cambiar. Mal asunto, porque ambas banderías llevan a la nada. Y el nacionalismo filofascista español, con PP-C's a la cabeza, lleva a menos que nada: al completo desastre.


El ¡A por ellos! no es solo contra los "separatistas" catalanes, es principalmente contra el Estado democrático. Cuando pase la fiebre ultranacionalista, porque se llegue al callejón sin salida de la violencia permanente del Estado autoritario, la opción política de Unidos Podemos y confluencias se revelará como la única aceptable y digna tanto para España como para Cataluña. Y todos que lo veamos.

(*) De ahí quizá el revelador lapsus de Margarita Robles. No hemos tenido 40 años de dictadura, pero PPSOE-C's, los sicarios del Régimen, ya están ello.


Soy un fan de Sánchez Mato. Es un crac. Ojalá Sánchez Mato fuera algún día ministro de Hacienda: sería el único capaz de sacar a España del abismo de deuda y del déficit crónico en que nos ha metido el gobierno del PP. Una bomba financiera, que en cuanto suban los tipos de interés y san BCE reduzca sus compras de deuda, vamos a temblar. Es evidente que hay una persecución política implacable por parte del gobierno del PP contra el Ayuntamiento de Madrid en general y contra Sánchez Mato muy en particular. El gobierno del PP le está tomando gusto al 155 y está dispuesto a aplicarlo a todo aquello que no le gusta o no le conviene. María Eugenia R. Palop da en la diana. Ver también los post El peor de los delitos y Qué duro es ser español

Estremecedor artículo de Alex Alonso Nogueira, que hay que leer con atención.

Lecturas recomendadas
- Javier Pérez Royo, No son presos políticos, pero lo parecen y El parche autonómico y la solución federal (8-11-2017) 
- Fátima Caballero, Carlos Sánchez Mato: "Madrid está realizando una gestión económica ejemplarizante que genera envidias en el PP" (8-11-2017) 
- Ignacio Escolar, La hipocresía del gobierno en seis datos sobre la intervención de Madrid (8-11-2017) 
- Editorial / ctxt, El Leviatán neoliberal, contra Carmena (8-11-2017)
- María Eugenia R. Palop, Ayuntamiento de Madrid: acoso por tierra, mar y aire (8-11-2017) 
- The Times reprocha a Rajoy que aborde el 21-D con "prisioneros" (8-11-2017) 
- Álex Alonso Nogueira, El 155 y la sombra de Carlos Ruiz del Castillo (8-11-2017) 

7 de noviembre de 2017

(Del Virreinato a la Autonomía, y nosotros vamos y nos lo creemos.)

1.
Hemos pasado de un referéndum ilegal pero legítimo, el 1 de octubre, a unas elecciones autonómicas legales pero ilegítimas, el 21 de diciembre. Ilegítimas porque el único órgano que puede disolver el Parlament de Cataluña y convocar elecciones autonómicas es el Govern de la Generalitat. Ni art. 155 ni leches. El art. 155 no puede hacer trizas la Constitución, ni por vía excepcional.

Qué pueden arreglar unas elecciones tan irregulares en su origen, es un misterio. Y con los políticos en la cárcel. ¿Hay transición posible del Virreinato a la Autonomía?

La derecha del PP se ha cargado la autonomía catalana por ¡dos veces!: la primera mediante la sentencia del Tribunal Constitucional de 2010, la segunda por medio del art. 155. Ya no quedan ni las ruinas de la autonomía de Cataluña, como esas imágenes de ciudades sirias arrasadas por los bombardeos. Si ese desastre tiene arreglo, veremos cómo. 

Pero eso ya no será hasta la III República española. Hasta entonces lo que habrá en Cataluña será un protectorado, en el mejor de los casos. Y con la Armada Piolín en el puerto de Barcelona, por si acaso.

Total, el Estado de las Autonomías ya no existe, ni el municipal, y si no que se lo cuenten al Ayuntamiento de Madrid, al que también le acaban de aplicar el art. 155 (o el 135, da igual). Parece que en el gobierno le han tomado gusto. ¿Quién será el siguiente?

2.
Comentario a Iñaki Gabilondo: el proyecto del gobierno del PP en Cataluña es dividir a la sociedad catalana: independentistas/unionistas. Divide y vencerás. Lo de menos es quien gane las elecciones, porque si se consigue dividir a la sociedad catalana, ya ha ganado la extrema derecha española del PPSOE-C's. La seudoproclamación de independencia ha ayudado mucho en esa división de la sociedad, que prácticamente puede darse por hecha. Por su parte, el gobierno del PP destinará varias décimas de décifit público en financiar banderas españolas en Cataluña para apoyar el bando unionista/fascista el 21 de diciembre. Si Cataluña queda dividida, queda invalidada políticamente e inmersa en un conflicto crónico e insoluble. Eso es de lo que se trata. Y entonces el problema se traslada al ámbito nacional, y ahí es donde el Régimen y el bloque nacional-constitucionalista tienen todas las de ganar. Todo ello es el feliz resultado de incendiar España con el anticatalanismo, espoleta del nacionalismo fascista español. 

Lo más irresponsable que podía hacer la derecha descabezada y delincuente (ahora ya reconvertida en extrema derecha), aparte de saquear el país, era eso: convertir Cataluña en el responsable de todos los males y en el chivo expiatorio. Los catalanes somos a la extrema derecha española de PPSOE-C's lo que los inmigrantes, refugiados y musulmanes son en Europa y USA para los partidos y movimientos ultranacionalistas y xenófobos. El ¡A por ellos! es el berrido de nuestra extrema derecha. Y ya ha habido, por orden de importancia, un ¡A por ellos! monárquico, otro gubernamental, otro judicial, otro policial, y el definitivo será el ¡A por ellos! del populacho (*) en las elecciones generales. Ese es el plan.

(*) Populacho es el pueblo cuando renuncia a la dignidad. Antonio Machado, si no recuerdo mal, nunca empleó ese término, sino siempre el de "pueblo", quizá por su incurable idealismo, que es el mal de las izquierdas. Pero la derecha, que de idealista no tiene más que lo aprendido en el diccionario, sabe muy bien lo que es el populacho, y muy poco o nada lo que es el pueblo. El populacho en España siempre defenderá a los corruptos y delincuentes. Y también llegado el caso puede devenir en turba violenta (el pueblo, jamás) cuando es azuzado por la derecha que le da de comer las sobras de lo que roba, tal como hemos visto esos días en las calles de algunas ciudades. Pero todo esto es otro post. 

3. 
En todas partes caben variantes. Si en USA y Europa la extrema derecha criminaliza a inmigrantes y refugiados, y en España a los "separatistas" catalanes (es decir, al 80 % de la población) que pretenden "romper España", en Argentina y Brasil se demoniza y persigue a la izquierda. Cristina Kirchner y su anterior gobierno acumulan 745 demandas judiciales (CFK en cabeza, con 298 demandas), y Lula otro tanto. Puro terrorismo de Estado judicial. Todo vale para tapar la corrupción y desviar el foco hacia abajo, hacia los más débiles y las minorías, en vez de enfocar hacia arriba. En ese aspecto, la extrema derecha delincuente es poco original.

https://www.pagina12.com.ar/humor/rudy_paz/74299


Lecturas recomendadas
- Iñaki Gabilondo, El largo y tortuoso camino (7-11-2017) 

4 de noviembre de 2017

(Fanfarrias imperiales - 2.)

(Goya - Los Caprichos.)
88.                      

En loor de Mariano Rajoy Brey el Deseado, 
Ínclito Salvador de la Economía y de
la Unidad de España.


1.

La España Imperial, reconvertida en Fascista en el siglo XX, frente a la España moderna, democrática y constitucional. Dicho de otro modo: chorizos frente a dignidad. Cuando parece que avanzamos, retrocedemos. ¿Es España irreformable? ¿Estamos condenados a emigrar o a cavar un hoyo y meternos dentro, todo para que un puñado de delincuentes se llene los bolsillos? Porque la historia de España desde el siglo XV hasta hoy ha sido siempre lo mismo: permanente exportación de muertos de hambre mientras un puñado de delincuentes dilapidaba una y otra vez todos los recursos del país. ¿No tendrá fin esa pesadilla? ¿Jamás podremos vivir en España con un mínimo de paz y dignidad? ¿Se podrá algún día ser español y persona a la vez?

2.
Lo más europeo y universal de España es Cataluña. Todo lo demás es folklore. Es por eso que destruir Cataluña es el mayor disparate desde Adán y Eva. Demencias imperiales de cerebros muy escurridos.

Si en la Corte imperial hubiera alguien con dos dedos de frente (?), se preocuparía muchísimo de que Cataluña siguiera en España, tal como es y como desea ser, y a su gusto. Pero en un Imperio solo existe el Emperador y el 1 %, que equivale a la nobleza de antaño. Todo lo demás es pura chusma irrelevante. Y así vamos: imperialmente hacia el cubo de la basura.

3.
Consecuencias de no haber plantado una guillotina a su debido tiempo, como hizo toda Europa. El populacho, embrutecido por la Iglesia, no quiso. Y berreando "¡Vivan las caenas!" trajo de nuevo al Deseado y toda su camarilla. Luego la Reina Castiza, luego el Gutiérrez, luego...

Cómo la Cataluña republicana va a encajar en una Monarquía feudal.

Lecturas recomendadas
- Manuel Castells, Fracturas (4-11-2017) 
- Ramón Cotarelo, La ilegal legalidad (3-11-2017) y Claro que la ultraderecha está en el gobierno (4-11-2017)
- Josep Maria Antentas, ¿Proyecto de República o República imaginaria? (5-11-2017) 
- Javier Pérez Royo, La estrategia de Puigdemont, ¿un error? (5-11-2017) y Constitutivamente incapaz (6-11-2017)
- Baltasar Garzón, La hora del Tribunal Supremo (5-11-2017) 
- Jesús López-Medel, Un chiste sobre España y los derechos humanos (6-11-2017)

2 de noviembre de 2017

(Al borde del colapso.)

Da la sensación que en España hay un buen puñado de dementes empeñados en un golpe de Estado que nos devuelva al franquismo. El único problema para este autogolpe de Estado es cómo llevarlo a cabo sin hundir los bancos de media Europa. Si no fuera por este obstáculo ahora mismo pondrían en marcha una feroz involución como en Turquía. Revientan de ganas.


Declaración institucional de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, 2-11-2017


Coincido con el análisis de López Agudín: o vamos a un Estado autoritario reedición del franquismo, aun a riesgo de hundir los bancos de media Europa, o Rajoy Brey, el independentista número uno, el que ha logrado más independentistas en Cataluña que ERC en 40 años, se llevará por delante la monarquía. Mi hipótesis es esa última, porque tirar adelante a base de banderas, nacionalismo español y aplicar el 155 a destajo a toda la sociedad disidente, nunca ha acabado bien. No se gobierna con banderas y jueces adictos, sino con política. Pero entre una cosa y otra hay un ínterin de Caos que es donde estamos atrapados y veremos lo que dura.

Excelente el artículo de Joaquín Urías. Todo un apretado resumen de cómo la camarilla ha utilizado el Estado a su antojo. 

Josep Ramoneda apunta a una nueva polarización que pudiera extenderse al resto de España, y que a grandes trazos podría expresarse así: fascistas vs. demócratas. Los fascistas ("franquistas", para los hinchas locales) del bloque nacional-constitucionalista, defensores del Régimen corrupto, versus quienes defendemos la democracia, esa democracia constitucional que creíamos instaurada en España desde 1978 pero que se está volatilizando como el éter. 

Sobre los presos políticos
Evidentemente, en España no hay presos políticos. No los hay en ningún país del mundo. Excepto, claro está, en Venezuela y Corea del Norte. Pero en Turquía no hay presos políticos, ni en Egipto, ni por supuesto en España... y así sucesivamente.

Lecturas recomendadas
- Las Mañanas de Cuatro, Javier Pérez Royo: "Se ha reconvertido a la Audiencia Nacional en el Tribunal de Orden Público. Esto huele a franquismo de una manera espantosa" (2-11-2014) vídeo 
- Javier Pérez Royo, Mariano Rajoy sigue donde estaba y sobre todo Una querella y un auto infames (2-11-2017) y Este país apesta a franquismo (3-11-2017)
- Enric Juliana, Maza contra Tusk (3-11-2017) y 21-D, un riesgo para Rajoy (4-11-2017) vídeo
- Fernando López Agudín, ¿Por qué y para qué provoca Rajoy? (3-11-2017)
- Joaquín Urías, Dos autos de prisión y muchas dudas democráticas (3-11-2017)
- Suso de Toro, España, la monarquía postfranquista (2-11-2017) 
- Editorial / La Jornada, España: atropello e insensatez de Estado (3-11-2017) 
- Josep Ramoneda, La nueva polarización (4-11-2017) 
- El Pleno del Ayuntamiento de Barcelona exige la excarcelación inmediata de todos los presos políticos. Declaración institucional (3-11-2017) 

1 de noviembre de 2017

(Ese "algo oscuro".)

"hemos descubierto ... algo oscuro en el alma política de este país que hubiéramos preferido no ver" (John Carlin).


1.

Lo que ha descubierto John Carlin es el nacionalismo fascista español, el nacionalismo dogmático de la España Una e Indivisible. El cual tuvo su origen en la dictadura protofascista de Primo de Rivera, lleva cien años en activo y no parece que vaya a desaparecer. No ha desaparecido con la democracia entre otras razones porque está consagrado de modo inamovible en el artículo 2 de la Constitución de 1978. Ese "algo oscuro" es el nacionalismo fascista que algunos creíamos extinguido, y que Rajoy Brey y la camarilla explotan de manera irresponsable para tapar la corrupción y en beneficio de sus intereses electorales, o los de Ciudadanos y el PSOE, es decir, los partidos del Frente nacional-constitucionalista al servicio del Régimen.

España no es una nación, no pudo serlo cuando se constituyeron las naciones de nuestro entorno en el siglo XIX. No lo permitió la monarquía absolutista española, y los revolucionarios nacionalistas españoles vivieron todo el siglo en perpetua persecución y en el exilio, de aquí para allá, entre Londres y París, y Madrid y la cárcel o fusilados. Cuando la derecha española se decide por fin nacionalizar España, ya bien entrado el siglo XX, es justo cuando con la Primera Guerra Mundial se cerró definitivamente la posibilidad de crear más naciones. Se acabó el siglo XIX y los Estados-nación. El nacionalismo español llegó tarde para crear la nación española, que solo existe en el art. 2 de la Constitución. Y ello a pesar de los 40 largos años de adoctrinamiento nacionalista intensivo bajo la dictadura de Franco. Pero aun así el nacionalismo español llegó para quedarse. Es un nacionalismo sin nación, pero tan nacionalismo como cualquier otro.

El nacionalismo español apareció a destiempo y como reacción a los nacionalismos vasco y catalán (que sí surgieron a su tiempo en el siglo XIX), y en especial contra este último. Esa es una de las claves del nacionalismo español, que lo hacen tan peculiar: es un nacionalismo reactivo. Sólo funciona a la contra. Especialmente a la contra del "separatismo catalán" (Primo de Rivera). El anticatalanismo es el catalizador del nacionalismo español. Sin anticatalanismo no hay nacionalismo español. Eso no lo ha descubierto ahora Rajoy Brey: viene de lejos y el primero en ponerlo en práctica fue Primo de Rivera en los años 20 del siglo pasado. Aznar, el que se cargó el Estatut de Cataluña por medio del Tribunal Constitucional y por ende el Estado autonómico, sabe mucho también de eso y de anticatalanismo. Un Aznar que se ha pasado la vida agitando el espantajo del "España se rompe", y desde luego si no se ha roto España después de semejantes agresiones contra Cataluña y el País Vasco, es porque debe ser prácticamente irrompible. Sin embargo, veremos si con Rajoy Brey no se acaba rompiendo, porque todo tiene sus límites. En resumen: solo contra Cataluña se inflama hasta los topes el nacionalismo fascista español, y ahí es donde estamos.

Digo "fascista" porque no hay otro nacionalismo español (y si me repito, pido disculpas). No me cansaré de insistir: el nacionalismo de hoy es el mismo que el de Primo de Rivera y acuñado doctrinalmente en los años de su dictadura, el de la Falange de José Antonio y el del franquismo, y este es el mismo nacionalismo de Aznar, el de Rajoy Brey y el PP, el de Rivera y C's, Pdr Snchz y el PSOE, Josep Borrell, Alfonso Guerra y el de cualquier nacionalista español. Es por eso que todos ellos pueden ir detrás de la misma pancarta en la misma manifestación. Pablo Iglesias debe hilar muy fino en esas cosas, no vaya a añadirse a la lista. Es el nacionalismo de la España Una. No hay otro. Tanto es así que en esos días de exaltación nacional y patriótica hemos escuchado por las calles berrear muchos ¡Viva Franco! y ¡Arriba España!, hemos visto levantar el brazo en alto y cantar el Cara al sol en el centro mismo de Madrid. También hemos visto el terror de la violencia fascista en las calles de algunas ciudades. Hemos visto todo lo que no veíamos en décadas y ya no creíamos posible, porque creíamos que España era una democracia. Ese es el nacionalismo español, ese "algo oscuro" que juzgábamos desaparecido pero que no desaparecerá y menos mientras siga consagrado en el art. 2 de la Constitución (ver el post "El dogma infranqueable: la unidad de España").

Por cierto, la reforma constitucional que pergeñan PSOE, PP y C's, necesariamente será una reforma involucionista, para reforzar aún más si cabe el carácter antidemocrático de la Constitución de 1978 y remachar el Estado unitario y centralista, borrando definitivamente eso de "nacionalidades" del art. 2, que siempre se le ha atragantado al PP. Demos gracias si no regresamos al Fuero de los Españoles, porque el NO-DO ya lo tenemos, y estamos a un pelo de reeditar el Tribunal de Orden Público y los presos políticos.
 


2. 

El Banco Central Europeo ha desbaratado los planes de la camarilla de arrasar Cataluña por medio del art. 155. Lo que en el discurso de Rajoy Brey en el Senado, por la mañana del día 27, era elecciones autonómicas dentro de seis meses, o para cuando se regresara a la "normalidad", es decir, cuando no quedara ni rastro de nacionalismo en Cataluña, luego por la tarde, en la comparecencia de prensa después del Consejo de Ministros, se cambió por elecciones el 21 de diciembre. El art. 155 fue cambiado por elecciones autonómicas inmediatas. Todo gracias a san BCE, por lo menos esa es mi hipótesis. El BCE ha obligado a la camarilla a regresar a la "normalidad" en 55 días.

Para algo positivo tenían que servir los bancos. Son quienes marcan realmente las líneas rojas a los disparates de algunos dementes. El plan inicial de la camarilla, de intervención sine die de Cataluña, era un disparate absoluto. Hubiese llevado el país al completo desastre en poco tiempo. Como dice gráficamente Joan Josep Nuet (EUiA / Catalunya en Comú) en la entrevista: "Aplicar el 155 siempre ha sido el sueño húmedo del PP." El plan inicial de arrasar Cataluña da la medida exacta de hasta qué punto están locos de atar quienes manejan el poder en España, y lo difícil que será enviar esos dementes a un establecimiento para alienados. Obviamente, san BCE no está dispuesto a que una pandilla de dementes, chiflados de la España Una, hunda los bancos de media Europa. Ahora muchos respiramos aliviados, pero ¿qué viene a continuación?

Lo que viene a continuación es que la camarilla sigue a piñón fijo. No sabe hacer otra cosa, ni se le ocurren más ideas. Nunca se habían visto tantas banderas españolas y cabe presumir que seguirán con su guerra de acoso contra Cataluña hasta donde puedan o hasta que nos aburramos todos. Una guerra que sirve para tapar la corrupción, para que no se hable de los problemas reales (estamos en bancarrota), y les da votos. Ese es el futuro. Este es el plan del Frente nacional-constitucionalista de PPSOE-C's que sostiene al Régimen corrupto, y cuya única no-política es la represión policial y judicial, y el disparatado regreso al Estado autoritario y centralista. Veremos lo que aguanta.



Iñaki Gabilondo tiene toda la razón. Se ha producido la situación que alertaba en un post anterior: la escisión social en Cataluña tiene como consecuencia que el problema de Cataluña sea insoluble desde Cataluña. La declaración de independencia ha agravado el problema, sellando esa escisión. Ya no hay espacio político más que para la confrontación independentismo/unionismo.

La solución ahora al conflicto de Cataluña solo puede venir desde España. Una solución que necesariamente habrá de ser política, y en primer lugar debería tenerse en cuenta la posibilidad de un referéndum acordado, tal como reclama una gran mayoría de catalanes, y es la vía que se ha seguido en otras democracias para resolver situaciones complejas similares. Complejas porque afectan a la soberanía. Ahora bien, mientras siga el PP en el gobierno, con su fundamentalismo de la España Una, olvidémonos de ningún atisbo de solución política: solo habrá confrontación, conflicto, pirómanos echando más gasolina. Más de lo mismo. El PP, y más contando con el apoyo del PSOE y C's, es inepto para la política. Solo ve un problema de legalidad y orden público. La derecha española no da más de sí. Conclusión: el conflicto de Cataluña se va a cronificar, y ello, además de afectar a la convivencia en Cataluña, y entre esta y el resto de España y viceversa, va a afectar de manera importante a la economía española, como ya están alertando diversas agencias y organismos.

Dicho esto, espero y deseo que el espacio de diálogo propuesto por el partido Catalunya en Comú, con Xavi Domènech al frente, consiga abrir una brecha importante que rompa la fatal polarización entre independentismo/unionismo.


Lecturas recomendadas
- John Carlin, Desde Londres con amor (1-11-2017)
- Sato Díaz, Joan Josep Nuet: "Aplicar el 155 siempre ha sido el sueño húmedo del PP" (1-11-2017)
- José Antich, Un grito llamado libertad (1-11-2017) 
- Iñaki Gabilondo, ¿Sólo autonómicas? (2-11-2017) 
- Alejandro Torrús, Cuando la extrema derecha ocupa el centro sin que salten las alarmas y Nacho Valverde, Quién está detrás de las asociaciones que han sacado a la calle a miles de ciudadanos por España y por Cataluña (2-11-2017)

29 de octubre de 2017

(Catalanes montados en un Clavileño.)

Hace unas semanas escribí que si en Cataluña se proclamaba la independencia, íbamos a tener un problema monumental. Pues bien, ya tenemos el problema monumental: desde el pasado día 27 de octubre en que el Parlament proclamó la República catalana, una gran parte de la población catalana vive, o cree vivir, en una República independiente. Desde este día 27, todas las disposiciones publicadas en el BOE por el Estado español, no afectan para nada a estos catalanes, lo mismo que no les afectan las disposiciones de cualquier otro Estado extranjero. La tarea de esos catalanes ex independentistas y ahora ciudadanos de la nueva República catalana, es desarrollar esa República, dotarla de contenido por medio de un proceso constituyente, trabajar para que sea reconocida por otros Estados, etc. Se trata de un número muy importante de catalanes, que quizá se corresponda poco más o menos con los antes independentistas, es decir, en torno a un 48 % de la población. En resumen, el problema monumental es este: en Cataluña, casi la mitad de la población ha devenido ilusa, vive en una realidad ficticia, ilusoria, y lo que es peor, está autoexcluida para participar en la vida política real. Como don Quijote montado en el Clavileño, que creía volar por los espacios siderales cuando en realidad no se movía del sitio, casi la mitad de los catalanes viven montados en el Clavileño ilusorio de la República (*).


¿Quién es capaz de convencer a don Quijote de que la caballería andante no existe? Nadie. Es imposible. Si alguien lo intentase, el propio don Quijote se encargaría de demostrarle cuán equivocado está. Sea por las buenas, con razones, o por las malas, con los hechos. Es más: le demostraría que el chiflado no es él, sino que lo somos todos los demás por no reconocer lo evidente: que él es un caballero andante, y basta con tener ojos en la cara para darse cuenta. Nadie va a convencer a los catalanes de que la República no existe cuando fue proclamada por el Parlament el día 27. Por lo tanto Cataluña queda escindida en dos: una mitad trabajando para construir la nueva República en las nubes, y otra mitad (o parte de ella, los autocalificados "constitucionalistas") trabajando no se sabe muy bien para qué, lo más probable es que para cargarse lo que queda aún de Autonomía. Ese es el problema.

Si nos vamos a la otra parte, es decir, al Estado español, está abarrotado de Quijotes. Hasta los topes. Unos creen en la nación soberana, otros en la España Una... Obsérvese la doble chifladura de la "nación soberana", porque ni existe la nación española (ya tengo ganas de escribir un post al respecto), ni es España soberana. Si alguien le cuenta a san Mario Draghi que España es un Estado soberano, se desternilla de risa. Quizá no lo haga por educación, pero no por falta de ganas. En cuanto a la "España Una", basta con el País Vasco y Cataluña para demostrar de manera fehaciente que España no es Una sino Tres. Como mínimo. Pero los ilusos de la España Una llevan casi un siglo montados en su Clavileño dando la lata. Por cierto, si algún día hubiese un proceso constituyente, lo primero que deberíamos hacer es cambiar el nombre de España por el de las Españas, en plural, porque eso es lo que es las Españas. "Soberanía nacional", "nación española", "España Una"...: en España hay Clavileños donde elegir. Ilusos en Cataluña, e ilusos hasta los topes en España. Y ahora, en esos días de Rajoy Brey el Sensato, los ilusos de moda son los  extemporáneos de la "nación española". ¡Vivimos en el siglo XIX! Decía alguien que quien no vive las cosas a su tiempo las tiene que vivir a destiempo. Y así se da la patética paradoja, como hemos visto esos días en las demostraciones patrióticas de Barcelona, de arremeter contra los nacionalismos frente a un mar de banderas. Lo grave (y lo peligroso hasta cierto punto) es que los ilusos españoles tienen el Estado a su favor. Pero eso es otro post.

Regresemos a Cataluña. ¿Qué hacer? ¿Qué hacer en un país con cerca de la mitad de su población volando por las nubes montada en el Clavileño de la República? He aquí lo que propongo: cuando después de las elecciones de 21 de diciembre se constituya el nuevo Parlament, lo primero que debería hacerse es anular la proclamación de la República catalana. Retroceder la DUI. Es la manera más rápida y efectiva de descender a tierra, es decir, a una Autonomía catalana reducida a escombros después de haber sido arrasada por un art. 155 fulminante que este sí, no tiene nada de ilusorio ni puede retrocederse. Y quizá nos toque cuatro años de aguantar y padecer la pesadilla de un iluso o una ilusa diciendo tonterías sobre la nación española desde el Govern de la Generalitat. Pero por lo menos estaremos en condiciones de afrontar de nuevo nuestro futuro.


 

(Goya - Los Caprichos.)
87.                      

"¡Pedro, mantente firme, líbranos de Rajoy
y del PP, líbranos, por Dios, líbranos de ellos!"


Coda. Quiero expresar una vez más todo mi modesto apoyo y solidaridad con Ada Colau, que recibe ataques desde todas partes. Parece que molesta a muchos. Ánimo. El sarampión fascista pasará pronto, y si hay violencia acabará de golpe, porque ya nadie en ninguna parte soporta la violencia, ni en España ni fuera de ella. El Régimen tiene los días contados, porque lo único que tiene que ofrecer es lo que se vio el 1 de octubre en Cataluña o unos días después en Valencia. Y ningún Estado, si no es Turquía, puede sostenerse a base de policías, represión y ultraderechistas sembrando el terror en las calles de las ciudades como ha ocurrido hoy otra vez en Barcelona.

(*) Digo esto con todo el respeto por las personas que fueron a votar el 1 de octubre en Cataluña. Quizá yo también hubiera ido a votar si estuviera empadronado en Barcelona, primero como protesta contra el PP y segundo para dejar en evidencia a un gobierno inepto y autoritario. Pero soy partidario de un referéndum acordado, realizado con todas las garantías, y por lo tanto que sea reconocido por los organismos internacionales y por ende por los demás Estados.

Y por supuesto coincido con Ada Colau: ni DUI ni 155. Aunque al final hemos tenido una DUI light y un 155 light, muy convenientes para ambos Govern/gobierno, pero con un efecto igualmente hard: la división de la sociedad catalana. Lo cual desde luego beneficia a ambas derechas catalana y española. Total, gana la derecha, la izquierda sigue sin tocar balón. Cuanto antes se baje el independentismo de su Clavileño, mucho mejor.

Lecturas recomendadas
- Francisco Jurado, Política No-De-Ley (29-10-2017) 
- Editorial / La Vanguardia, Reparar el error: reconstruir (30-10-2017) 
- Javier Pérez Royo, Joan Subirats y Esperanza Gómez, Sobre Cataluña, el independentismo y la Constitución (29-10-2017) vídeo
- Javier Pérez Royo, Declaración de independencia y "coacción federal": la confluencia de dos espejismos (30-10-2017) 
- Ramón Cotarelo, La nación como propaganda (30-10-2017)