20 de enero de 2017

(Caso Strawberry: demasiados casos.)

—Quizá se trate precisamente de eso: de acercarnos todavía más a Turquía, Ucrania o Marruecos —dijo Meneses—, porque todas las dictaduras sirven para amparar la impunidad, que es lo que aquí añoran algunos. Pero sobre todo se trata de atemorizar a la población, lo cual tiene un nombre cuando la persecución se realiza desde las instituciones del Estado. El PP y el gobierno se equivocan si piensan que una mayoría de la población española va a aplaudir esas cosas. Ellos sabrán lo que hacen, y el rey, también.

Por otra parte, es muy alarmante que en España tengamos que recurrir continuamente al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasbugo.

Lecturas recomendadas
- Ignacio Escolar, Strawberry y los delitos de opinión (19-1-2017) 
- Isabel Elbal, Caso Strawberry: ¿sin justicia hasta Estrasburgo? (19-1-2017)

("Nosotros, el pueblo": populismo, ultranacionalismo y demagogia.)

—Acabo de escuchar el discurso de Trump. Es un discurso magnífico, imponente. Es el discurso que quizá a muchos presidentes les gustaría pronunciar en su toma de posesión (*). El discurso que quizá muchos quisieran escuchar alguna vez en su país. "January 20th 2017, will be remembered as the day the people became the rulers of this nation again." ¡Oh! Un nuevo pacto social. Impresionante. Hay que felicitar al redactor del discurso, cuánta imaginación, qué derroche. ... Ahora bien, lástima que Trump residiera en una especie de palacio de oro, tan hortera y deplorable como él mismo, lástima que haya nombrado un gobierno de ultrarricos, magnates y supremacistas, porque ello convierte este magnífico discurso en el mayor monumento a la demagogia en lo que llevamos de siglo. 


... Y quizá a los más viejos les recuerde otros discursos ultranacionalistas, victimistas y mesiánicos similares de los años 30 en Europa, por ejemplo de Mussolini y Hitler. "Ein Volk, ein Reich, ein Führer!" Preparémonos para lo peor.



Cuesta creer que esta banda de plutócratas degenerados tenga nada que ver con el "pueblo", y menos con los "trabajadores". Paul Krugman acaba de resumirlo de ese modo: "Así que ahí lo tienen: un gobierno cuya corrupción no tiene precedentes, y además sin ninguna preparación para gobernar. Va a ser tremendo, permítanme que les diga" ("Donald, el incompetente").


En fin —concluyó Meneses—, de momento nos hemos librado de una guerra casi cierta contra Rusia. No es poco, desde luego. Ahora el peligro es una guerra casi segura contra China.


Lamentaremos miles de veces que el Partido Demócrata no apoyara a Bernie Sanders. Son errores históricos.

(*) No. Rajoy Brey es de otro estilo. Él es más de un vaso es un vaso. Es el nivel PP.

Lecturas recomendadas
- Manuel Castells, Trump y la caja de Pandora (21-1-2017) 
- Máriam Martínez-Bascuñán, Fascismo 3.0 (28-1-2017)

15 de enero de 2017

(Al Capone.)

—¿Qué diríamos —dijo Meneses— si en los años 20 la banda de Al Capone hubiera ocupado el poder en Estados Unidos? Diríamos lo mismo que decimos ahora: que en Estados Unidos, al igual que en tantos otros países, una banda de delincuentes ha ocupado el poder. ¿Qué cabe esperar a partir de ahí? Muy fácil: 1) Los delincuentes sólo están para llenarse los bolsillos. Por lo tanto lo que cabe esperar es que se los llenen, pero, obviamente, a costa nuestra, lo cual equivale al desastre y a la ruina de todos. 2) Los delincuentes no están para tirar bombas, más allá del estricto negocio de las armas, y menos para apocalípticas confrontaciones entre potencias. Ahora bien, bravuconadas, las que se quieran, porque hay que mantener vivo en lo posible el espíritu de John Wayne exterminando indios (el mayor genocidio de la humanidad), el Make America Great Again y todo el monumental rollo. Por de pronto, ya antes de tomar posesión, Trump ha conseguido hundir la economía de México y poner histérica a China: a la sección de "internacional" de los periódicos no le faltarán novedades en los próximos cuatro años. 3) Represión brutal hacia dentro del país cuando la población se dé cuenta de la estafa y el desastre económico. Criminalización de las minorías como chivo expiatorio para desviar la atención y canalizar la frustración hacia abajo en vez de hacia arriba.


¿Cómo es posible que hayamos llegado hasta aquí? Muy fácil: hemos llegado hasta aquí a consecuencia de haber entregado en todas partes el poder político al capital financiero, lo cual ha terminado por convertir a las instituciones democráticas, los partidos y las constituciones, en filfa. Liquidadas las instituciones, es el gran momento de los rateros. Rateros del mundo, uníos. No estoy de acuerdo en seguir llamando "políticos" a quienes son vulgares bandas de delincuentes . En USA, en México, en Argentina, en Brasil o donde sea.


En resumen: cuando la delincuencia se hace con el poder de los Estados, o de lo que aún queda de ellos, y sustituye a la política, la sociedad civil se tiene que poner las pilas. No hay otra. Como dice Josep Ramoneda (*), lo que nos espera es un enfrentamiento entre autoritarismo y democracia: yo más bien diría que el enfrentamiento será entre delincuencia criminal y sociedad civil en defensa no ya de la democracia, sino de la propia sociedad y de nuestra supervivencia. Porque la delincuencia carece de proyecto político, por más que se envuelva en la bandera nacional, la defensa de los "valores occidentales" (supongo que se referirán al derecho de rapiña), la supremacía de la raza blanca o más bien panocha, o lo que digan los asesores de comunicación: la "ideología", que dice aquí Aznar. Lo único que le importa a esta delincuencia es eso: saquear tanto como pueda, en el menor tiempo posible, y el último que apague la luz. El cambio climático a Al Capone le importa tres pimientos. Y así sucesivamente.


Pero sí, hay que defender la democracia, como dice Ramoneda. En los años 30 del siglo pasado la lucha fue democracia contra fascismo. Hoy, la lucha es democracia contra delincuencia criminal. Busca las siete diferencias.

(*) Josep Ramoneda, "Capitalismo contra capitalismo" (13-1-2017).

Lecturas recomendadas
- Rafael Poch, La pelea de Washington (14-1-2017)
- Moisés Naím, De regreso (14-1-2017)

11 de enero de 2017

(Robos.)

—De toda la amplia panoplia de robos a que ya estamos acostumbrados (privatizaciones de empresas y bienes públicos, milmillonarios rescates bancarios y privados de alucinación, y un largo etcétera), la elusión fiscal y la amnistía fiscal permanente para las rentas altas (*) es el robo más criminal de todos porque tiene un claro componente estratégico: la liquidación del Estado social. Robo, además, perpetrado desde el propio Estado (¿quién si no es el responsable del fabuloso regalo fiscal a los ricos de 272.000 millones de euros en los últimos siete años, según calcula Jesús Mota? ¿Y aún tendrán el coraje de seguir subiendo el IVA?). Lo cual evidencia la simbiosis, en tantos países, incluido el nuestro de manera prominente, entre gobiernos mercenarios y capital depredador, los cuales gobiernos mercenarios no tienen otro quehacer que entregar los países al expolio de dentro y de fuera. Sigámosles votando.

La mayor responsabilidad de Mutti Merkel, por la cual será juzgada por la historia —siguió diciendo Barrantes—, es haber entregado Europa a la voracidad del Capital, especialmente financiero, el cual ha convertido a la UE de proyecto político solidario a miserable ratonera de acreedores y deudores. Veremos lo que dura esta cueva de Alí Babá explosiva, pero aún hay mucho que saquear. Gane quien gane las elecciones, ahora es el turno de Francia, que es el plato fuerte.

Mientras, aquí el Estado se dedica a atemorizar a la población, metiendo en la cárcel a la gente por cualquier cosa, incluso por hacer chistes (**). ¿Y no se les cae la cara de vergüenza a esos "demócratas" cuando salen de España? Hasta Primo de Rivera se escandalizaría, el cual en el fondo fue un "regeneracionista" y no un atrapasobres. Sin duda corren otros tiempos. Sea como sea, la represión de la libertad de expresión es el canario en la mina de todos los regímenes autoritarios.

(*) Como dice gráficamente Axel Kicillof, ex ministro argentino de Economía en el gobierno Kirchner: "Macri perdona impuestos a los ricos y aplica tarifazos a los pobres." 

(**) Soledad Gallego-Díaz, Menos ocasiones para reírse de la Fiscalía (12-1-2016).

Lecturas recomendadas
- Jesús Mota, Las rentas más altas se declaran en fuga (11-1-2017) 

9 de enero de 2017

(Anticapitalistas.)

Decía Meneses que le gustaría conocer a un o a una anticapitalista para que le explicara qué es eso del anticapitalismo y cómo se come. Porque está claro que si uno es anti-Estado, anti-propiedad privada, anti-arroz con leche o anti-lo que sea, habrá de proponer algo que sustituya, y a ser posible con ventaja, al Estado, la propiedad privada, el arroz con leche o lo que sea. ¿Qué sustituye, y a ser posible con ventaja, al capitalismo? Nótese que el sistema social que haya de sustituir al capitalismo, llamémosle sistema X, ha de ofrecernos como mínimo las mismas comodidades de las que disfrutamos, porque a nadie le gustaría, por ejemplo, que le operaran sin anestesia y con un hacha. Invito a los anticapitalistas a que expliquen de manera clara y comprensible, y sin irse por las ramas ni los cerros de Úbeda, cuál sería ese sistema sustituto del capitalismo. Si alguno lo consigue, no tenga duda de que: a) habrá superado a Marx y hasta a Lenin con creces, y b) será candidato indiscutible al próximo Nobel de Economía.

Meneses era bastante pretencioso, a veces, y hasta dogmático por sus afirmaciones rotundas. Pero aborrecía comulgar con ruedas de molino. Y aun a riesgo de que le tacharan de rematado pedante, decía que se atrevía a dar una pista a los anticapitalistas de en qué podía consistir ese sistema alternativo al capitalista: "La única alternativa al capitalismo —decía Meneses, con aire suficiente—, y recalco lo de única, que se dice pronto, es esta: trabajar gratis. En un futuro quizá no muy lejano quienes trabajen gratis serán perseguidos como los más peligrosos terroristas. Pero el trabajo gratuito se extenderá por el mundo como una mancha clandestina imparable. Al final, los capitalistas quedarán como propietarios de enormes montones de papelitos y absurdas anotaciones bancarias, pero no podrán comprar ni una piruleta con todo ello. Dejo ahí este enigma —concluyó Meneses—, no tan oscuro como el de la Esfinge, por si algún anticapitalista quiere calentarse la cabeza a base de bien. Siempre será eso más productivo que aburrirnos con montañas de demagogia."

Añadía además Meneses que lo último que necesitamos en estos momentos es demagogia, que para eso ya está la derecha, que lo borda (véase Trump en Estados Unidos y el océano de demagogia con que nos abruma la derecha radical en toda Europa, sin excluir al PP en España), sino respuestas eficaces al brutal expolio económico y de derechos en todas partes.

7 de enero de 2017

(Saqueo oligárquico y terrorismo de Estado.)

—Los artículos enlazados abajo son sobre el México actual, a raíz de los recientes actos de pillaje por el "gasolinazo". Pero lo dicho sobre el saqueo de México a manos de la oligarquía —y del terrorismo de Estado anejo—, es igualmente aplicable, punto por punto, a las actuales Argentina, Brasil, Chile, etc., y sobre todo a España, donde reúne dos características que nos distinguen: a) el saqueo es colosal, de proporciones estratosféricas, y además perpetrado de manera descarada delante de nuestras narices, y b) la mayor parte de españoles seguimos en la inopia, sin enterarnos de nada, aunque padeciéndolo todo. Que la corrupción, por ejemplo, apenas haya pasado factura al PP, y siga siendo el partido con mayor intención de voto, es algo insólito, inaudito, francamente muy difícil de explicar. ¿Seremos el único país del mundo donde a la gente le encanta que la roben? 

Hasta cierto punto es comprensible que desconozcamos los intríngulis de los milmillonarios rescates de las autopistas de Aznar o del almacén de gas Castor de ACS, por poner dos ejemplos recientes, pero todos pagamos la luz y deberíamos saber que entre 2003 y 2015 el recibo de la luz se ha encarecido un 83 % (según un reciente informe de la CNMC), de manera que en España estamos pagando, porque sí, la electricidad más cara de Europa, sólo por detrás del Reino Unido. Es decir, el que no se entera que le están robando a manos llenas, es porque no quiere enterarse.

Dicho esto, cabe suponer, como decía Meneses, que 40 años de franquismo tienen mucho que ver con esa penosa situación, y es que nos hemos acostumbrado a aceptar que "los de arriba" hagan lo que les venga en gana y por ende nos roben lo que quieran. Y gracias que no hagan cosas mucho peores. Parece que la "democracia" ha hecho escasa mella en buena parte de la sociedad española, y esta es la demostración más palmaria del fracaso de la llamada "Transición". Afortunadamente, los jóvenes, que no vivieron ni la posguerra ni el franquismo, ya es otra cosa. Por eso el PP y el gobierno son tan entusiastas de la "movilidad exterior", y tan aficionados a las campañas electorales por los pueblitos de nuestra bendita geografía, tan llenos de viejitos, los cuales ven a Rajoy Brey, a Aznar, o al difunto Fraga en su día, como la prolongación de Franco. Mayor fracaso de la Transición, imposible.

Lecturas recomendadas
- Felipe Cuevas Méndez, México. El saqueo (6-1-2017) 
- Pedro Miguel, Saqueos de Estado (10-1-2017)

4 de enero de 2017

(La tomadura de pelo de las estadísticas del paro, explicado por un filólogo.)

—Supongamos un país llamado Rajoylandia donde hay 10 trabajadores —empezó explicando Zacarías, que había estudiado economía doméstica en el Instituto Laboral de Pedrosillo—. De estos 10 trabajadores, 5 trabajan a tiempo completo y 5 están en paro. Ahora bien:

1) De estos 5 parados 2 se hartan y se marchan de Rajoylandia, ese gran país y mucho país, para buscarse la vida donde sea. Es la "movilidad exterior" que decía la ministra, y para el actual de Exteriores "enriquece" y te da "amplitud de miras" (¡ole!). Lástima que los que se van sean los jóvenes. Es como si a tu cuerpo se le escapara la sangre a chorro debido a una tremenda hemorragia. Pues a Rajoylandia se le escapa la sangre a chorro: figúrate cómo nos estamos quedando (1). Pero el gobierno de Rajoylandia tan ancho, ni se inmuta. Por último, otro de los parados desaparece estadísticamente en la "exclusión social", comiendo de la beneficencia y durmiendo al pairo, y finalmente otro de los parados se suicida o se muere de asco. En total, desaparecen 4 de los 5 parados. Titulares de los medios de comunicación mercenarios en manos de los bancos, los medios palmeros de la oligarquía patria: "El paro disminuye en un espectacular 80 %. El gobierno se felicita y anima a seguir por la misma senda." Pero lo que se ha reducido no es el paro, sino el número de trabajadores, y donde antes había 10 ahora sólo hay 6. Lo cual no es ninguna buena noticia, y la explicación es fácil: de seguir así, pudiera darse el caso extremo de que en Rajoylandia no haya nadie trabajando, con lo cual ya me contarás de qué comemos. Ahora bien, ¿cómo aumentar el número de trabajadores? Muy sencillo:

2) Vista la facilidad con que disminuye el paro por sí solo, lo de crear empleo está chupado, tan chupado que Báñez y la Virgen del Rocío se bastan y sobran. Es como el milagro de los panes y los peces, pero versión laboral: donde antes había un trabajador a tiempo completo, lo echamos a la calle y contratamos a 3 a tiempo parcial (y además cobrando menos en total que el trabajador despedido). En nuestro caso de Rajoylandia, echamos a la calle a los 5 trabajadores a tiempo completo y volvemos a contratar a esos mismos 5 más otros 10, pero a tiempo parcial. He ahí el milagro: donde antes había 5 trabajadores ahora tenemos 15 precarios (precarios y pobres, es decir, bien jodidos). Por cierto, ¿te has fijado en la cara de radiante felicidad de la ministra Báñez? (2). Titulares de la prensa mercenaria: "El empleo ha crecido un fabuloso 300 %. Las reformas han sido un éxito y Rajoylandia es todo un ejemplo a seguir. El gobierno no cabe en sí de satisfacción y alerta sobre el peligro de aventuras populistas que echen por la borda todo lo mucho conseguido con tanto esfuerzo." Pero el total de horas trabajadas en Rajoylandia es el mismo, tanto con 5 como con 15 trabajadores. Simplemente hemos repartido el trabajo y donde antes había 5 trabajadores que malvivían a media dignidad ahora tenemos 15 desdichados medio esclavos y la dignidad se la tienen que inventar. Dicho técnicamente: la "productividad" en Rajoylandia sigue sin levantar cabeza, y aun va a menos. Y es que a pesar de ¡siete horribles largos años! de salvajes reformas y ajustes, las empresas todavía siguen echando trabajadores a la calle, y a miles, de manera que por más inventos que se hagan repartiendo el trabajo que queda, el total de horas trabajadas, que es lo que cuenta, ¡disminuye! (3). Y al final nos estamos quedando en lo que ya somos: un país y mucho país de camareros y kellys (eso sí, mientras siga funcionando el turismo). Y de eso no podemos vivir 47 millones de habitantes, lo cual entiende hasta la ministra. ¿Entonces de qué vivimos? De la deuda: vivimos a crédito (mientras san BCE siga comprando nuestra deuda) (4). Pero esa es otra historia.

La OCDE ya ha advertido a Rajoylandia de que una cosa es la reforma laboral y otra distinta es la destrucción del mercado de trabajo y la depredación irresponsable de las empresas con la connivencia de un gobierno irresponsable y sin escrúpulos y cuya única preocupación es enriquecer a nuestra costa a los delincuentes de dentro y de fuera, y no ahogarse en la mierda de la corrupción generalizada que ya le llega hasta la boca. 

Total —concluyó Zacarías—, en Rajoylandia crece el "empleo" (sic) pero disminuyen las horas trabajadas. Cosas más raras se han visto, amigo Melquíades. Pero por si acaso agárrese fuerte para cuando se le acabe el cuento al gobierno del PP.

(1) Lo peor es que se marchan los jóvenes más preparados, y aquí sólo va quedando la masa más ignorante y energúmena que engrosará las hordas del fascismo que se avecina. Tradicionalmente, España exportaba lo peor, ahora emigra lo mejor: la diferencia es sustancial. Puede que en unos años no quede en Rajoylandia nadie capaz de hacer la o con un canuto. Y si desmantelamos la educación pública, ni te cuento. Otra vez África empezará en los Pirineos, lo cual ya comienza a notarse.

(2) No, no es imbécil, los imbéciles somos nosotros que la votamos. Y ello vale especialmente para los votantes mayores de 55 años que creen, como los niños en los Reyes Magos, que el PP les garantizará las pensiones, por aquello de que es un partido "serio" (!), y ahora ven cómo las pensiones se les evaporan porque tienen que mantener a hijos y nietos que no encuentran trabajo (!). Y espérate a que llegue el hachazo a las pensiones, con el cuento de que se acabó el fondo y, como dice el vallenato de Alejo Durán, "como plata no tengo, no doy más". Un fondo de reserva que jamás debió de haberse tocado, pero que se ha dilapidado adrede, precisamente, para ahora poder decir: se acabó lo que se daba, hay que recortar a lo bestia, y en adelante el que quiera pensiones que vaya a los bancos. Pero antes te aconsejo que vayas a Chile y te informes allí del drama de quienes hace 30 años contrataron planes privados. En Chile es ya una tragedia social.

(4) Pronóstico de Zacarías: el BCE seguirá comprando deuda hasta que Alemania diga hasta aquí hemos llegado. Porque será Alemania la primera en romper la baraja y la que salga del euro. La única incógnita es hasta cuándo aguantará. Mientras, irse preparando para un default nunca visto, a no ser que a alguien se le ocurra la idea de desmantelar el euro de manera ordenada. ¿Habrá luces para tanto? Alemania tendrá la última palabra, en eso como en todo. Así pues, quienes propugnan salirse del euro pueden descansar tranquilos porque la moneda única tiene los días bien contados. La única incógnita es cuándo y sobre todo cómo va a desaparecer.