13 de febrero de 2019

(Auto de Fe.)

Goya, Aquellos polvos (1797-99)


"¿Qué poder hay como el de este santo Tribunal? Non est potestas super terram, quae comparetur ei; solo él gobierna, dispone, anula y ordena según su deseo, y nadie se atreve a decirle Cur ista facis?"

Fray Tomás Ramón (1619).
Citado en el frontispicio de Henry Kamen, La Inquisición española

 

No es un juicio, es un Auto de Fe. Y además un auto de fe público, como corresponde a los autos de fe y a su carácter ejemplarizante. Aunque no en la plaza Mayor de Madrid, pero sí íntegramente televisado, para que el pueblo advierta el poder del Estado.

¿Delito? Haber atentado contra el dogma fundamental del Estado español: la unidad de España. ¿Qué es un dogma? Un dogma es un trágala mediante el cual una organización —la Iglesia, el Estado...— demuestra la amplitud de su poder. Nadie se cree el dogma de la Perpetua Virginidad de María, ni el papa, pero todos los católicos estamos obligados a comulgar con esa rueda de molino so pena del mayor castigo: arder en la hoguera.

Hoy, en el siglo XXI, no habrá hoguera. Ahora bien, el Tribunal ha buscado en el Código penal el delito más penado, que es el de rebelión, y de eso se acusa a los reos independentistas. ¿Pruebas? No son necesarias. Al igual que en los autos de fe medievales, la prueba es la propia acusación del Tribunal. Si acaso, como en los antiguos autos de fe, se buscarán testigos que de buen grado o bajo coacción testifiquen contra los reos. Y, al igual que en los antiguos autos de fe, la sentencia ya está dictada. Todos los reos saben que están condenados, lo mismo ahora que en el siglo XVII. Habrá, sí, una calculadísima gradación de penas, que es lo que otorgaba una apariencia de justicia a los autos de fe.

Habrá también, sin duda, lo que es fundamental en todo auto de fe: la posiblidad de que el reo se retracte y abjure de sus errores. Solo el Estado detenta la verdad. Los reos que se retracten y se sometan, serán condenados a penas menos severas. Ahora bien, los reos que no se retracten de sus errores y adjuren de sus falsas doctrinas (independentistas), los llamados impenitentes, serán condenados a la máxima pena: ser quemados vivos en la hoguera.

El pueblo, o parte de él, asiste al Auto de Fe expectante. Bebe, ríe, vocifera, se burla de los reos y los insulta, aplaude enardecido las invectivas de los fiscales del Tribunal contra los acusados. Aguarda la sentencia. No hay posibilidad de absolución, aunque los testigos sean comprados y las acusaciones falsas. El pueblo ansía ver arder a los relajados, escuchar por fin los alaridos de los impenitentes en la hoguera, respirar el hedor de carne chamuscada.

Según el historiador Henry Kamen (*), la Inquisición española fue el instrumento del Estado para imponer su poder por medio del Terror. Los autos de fe tenían un carácter ejemplarizante del poder omnímodo de la Monarquía, en España como sobre todo en América, donde hubo más ejecutados. Hoy, como en 1680, fecha esta en la que se detuvo el reloj imperial de la monarquía española, el Estado español sigue actuando exactamente como en los tiempos del Santo Oficio. Las monarquías no cambian. No pueden cambiar.


No es un problema del Tribunal ni de los jueces y fiscales, que también. Es un problema del Estado y de la monarquía española.

Todos sabemos que los políticos catalanes independentistas están condenados, y además a la pena máxima, salvo abjuraciones de última hora (muy comprensibles, porque un político no es un mártir). Ya solo esperamos que el Estado español sea a su vez condenado por los tribunales internacionales, y que esa condena sea también el fin definitivo de la tronada monarquía española, si es que va a durar tanto.


En cualquier caso, después de las sentencias condenatorias del Tribunal habrá un antes y un después en la relación de los catalanes con España: de los catalanes, no solo de los independentistas. Quienes temen que España se rompa, podrán descansar de sus temores: España quedará rota de manera definitiva e irreversible. 

PD. Lo que no es delito en Europa, no se entiende que sea delito en España. No lo entiende nadie, y la justicia española va a tener muy difícil hacerse entender fuera de nuestras fronteras. ¿Tenemos en España una justicia distinta a la del resto de Europa? Nadie se extrañe si resucita la Leyenda Negra sobre España, y bien negra.

(*) Henry Kamen, La Inquisición española (Una revisión histórica), Barcelona, Crítica, 1999 (3.ª ed. 2011). 

 

(El fracaso no es una alternativa. El "error Snchz".) 
Pdr Snchz ha fracasado porque no ha movido un dedo respecto de Cataluña. Estaba anunciado. Pero no por cantado nos ha dejado menos atónitos. ¿Cuál ha sido el problema? El problema es el PSOE, que es un nido de alacranes, entre barones cagados de miedo de que se los coma la derecha y momias de la vieja guardia que están más de acuerdo con Vox que con Pdr Snchz. No se puede hacer política de izquierdas con un partido de derechas. ¿Qué ha hecho el gobierno de Pdr Snchz en todos esos ocho meses, llovidos del cielo? NADA. Es fuerte. Ni derogar la Ley Mordaza ha sido capaz. Ahora bien, Pdr Snchz debió de haber puesto orden en su partido. No se puede gobernar con todo el partido desafinando. Pero ni siquiera eso fue capaz de hacer Pdr Snchz. Un político es algo más que un anuncio de dentífrico, y menos en medio de una crisis de Estado. Solo tres barones, Lambán, García-Page y Fernández Vara, han bastado para hundir ellos solitos al gobierno, dando la lata contra el ejecutivo día sí y otro también. ¿Para qué oposición con esos barones? La culpa, claro, es de los independentistas catalanes. Pues no. La culpa del fracaso del PSOE es exclusiva del PSOE.

Ahora bien, el fracaso no es una alternativa, como quizá calcula Snchz.

El caso es que todos pagaremos bien caro el desbarajuste del PSOE, porque el PSOE tiene secuestrada a la izquierda, y esa izquierda se irá por el agujero del desagüe. Ya puede Pablo Iglesias empezar la campaña a todo gas y emplearse a fondo, a ver si consigue salvar algo de este desastre y que no pase como en Andalucía. Nos jugamos todo.

Y lo peor, lo peor de todo, es que la esperanza de una solución para Cataluña se ha esfumado de manera definitiva. Ese es el grave "error Snchz" (*).

(*) Pdr Snchz ha puesto una losa sobre el conflicto de Cataluña. No ha quitado la de Franco y la pone en Cataluña. Si el independentismo catalán exige que entre en la negociación el derecho a la autodeterminación, como si exige la Luna, la respuesta no puede ser que ello no cabe en la Constitución. Para eso ya estaba Rajoy Brey, que lo bordaba con su permanente apelación a la Ley lo mismo que un cabo chusquero apela a las Ordenanzas. La respuesta ha de ser negociar lo que haga falta, lo cual obliga a todas las partes, y si es necesario un intermediario como si son necesarios quinientos. En una negociación todas las exigencias de las partes son inadmisibles por la contraria, si no fuera así no haría falta ninguna negociación. A eso se le llama política, y conflictos muchísimo más graves que el de Cataluña se han resuelto en el mundo por la vía política, que además es la única admisible en un Estado democrático. Por su parte, la derecha que ladre lo que quiera, porque la derecha vive del incendio de Cataluña, y lo peor que podría ocurrirle es que se acabara el conflicto. Es por eso que muchos no votamos a la derecha, simplemente por su extrema irresponsabilidad. Por cierto, la llamamos "derecha" por cortesía, porque en realidad se trata de bandas de hooligans, que es en lo que se han convertido las derechas hoy día.

Lo último, lo inadmisible para un gobierno del Estado, es tirar la toalla y enterrar el problema de Cataluña, que es el problema número uno del Estado, monarquía aparte. ¿Qué campaña electoral hará el PSOE ahora? ¿Apuntarse al 155 en Cataluña, como PP-C's-Vox? Los barones del PSOE ya se frotan las manos, por fin ya podrán competir con las derechas a ver quién tiene la bandera más larga. El más español será el que exija no el 155, sino la bomba atómica sobre Barcelona. Estoy seguro que a algún barón ya se le ha ocurrido.

El PSOE se ha suicidado por falta de agallas y nos ha suicidado a todos los que teníamos la esperanza de una solución al conflicto de Cataluña.



Imprescindibles

- Dolores Ruiz-Ibárruri (nieta de Pasionaria), Contra el odio (12-2-2019)
- Juan Miguel Baquero, El país de la desmemoria. Del genocidio franquista al silencio interminable (13-2-2019) 

Lecturas recomendadas
- Ignacio Escolar, El juicio a la rebelión que nunca existió (12-2-2019)
- Javier Pérez Royo, Apertura en falso (12-2-2019) y Esperando el mal menor (15-2-2019)
- Gerardo Tecé, Antes muerto que valiente (13-2-2019) 
- Enric Juliana, Sánchez juega baloncesto yugoslavo (15-2-2019) 
- Lola García, Y Cataluña seguirá ahí (16-2-2019)

De por ahí
- Rafael Poch, Una advertencia desde el Himalaya (13-2-2019)

8 de febrero de 2019

(Notas al margen, 3.)


—¿Y no va el rey a la manifestación?
—España es una monarquía parlamentaria.
—Ah.



—Estaba claro que el ¡A por ellos! contra los catalanes se iba a traducir, más temprano que tarde, en el ¡A por ellos! contra la mitad de los españoles. 

En España —siguió diciendo Meneses—, monarquía y democracia son incompatibles. Eso lo sabe muy bien el rey y por eso va a lo que va. También lo sabían los políticos españoles de los años 30, que después de la dictadura de Primo de Rivera, apoyada por el rey Gutiérrez, tenían bien claro que había que echar al rey como condición previa sine qua non para el establecimiento de un mínimo de democracia y justicia social en España. Pero Franco reinstauró la monarquía, y vuelta a empezar. Este es un país de pesadilla en el que desde el siglo XIX la monarquía y toda la corrupción parásita del Estado que cuelga de ella, vuelven una y otra vez como una mala digestión.


(Respuesta a Juliana, ¿Qué cabe esperar?)
—¿Pero qué cabe esperar en un país donde hasta las izquierdas son monárquicas?
—Nada. No cabe esperar absolutamente nada. 


(Diatriba de Meneses.)
Tienen harta razón los independentistas catalanes, y aun muchos que no somos independentistas prosiguió diciendo Meneses, en querer perder de vista esa tronada monarquía española, que a lo más moderno que llegó fue a 1680, fecha del Auto de Fe en la plaza Mayor de Madrid, y en la que se detuvo para siempre la hora del Imperial reloj de España. Ahí es donde pretenden regresar los Casado, Abascal y otros descerebrados para los cuales cualquier cosa es mejor que estudiar y trabajar, como llevan haciendo los catalanes hace siglos, al margen y a pesar de la España petrificada en 1680, sino vivir de la rapiña, que es, para algunos, el oficio más honrado para un español que se precie, tal como nos enseñó el Cid con su ejemplo, que a las puertas de la rica ciudad de Valencia antes de saquearla, llamó a su esposa e hijas para que vieran con sus ojos "cómo se gana el pan" (*). ¡Tela! Eran los albores de la España imperial, la de la espada y la cruz: la espada para robar, la cruz para bendecir el expolio. La tradición del Cid, tan española, ha llegado intacta hasta nuestros días. Lo malo es que ya no hay nadie a quien robar y saquear, ni moro ni judío, y las Indias y colonias ha tiempo se esfumaron. Adivina a quiénes les toca ahora el desplume, y lo peor es que esos mismos desplumados son los que votarán mañana a la extrema derecha y saldrán a la calle a berrerar como antaño otra vez, y las veces que hagan falta, aquel espantoso ¡Viva mi dueño!

¡Helos! ¡Helos ahí, en la plaza de Colón!

(*) "entraré en las armas, non lo podré dexar; / mis fijas e mi mugier veerme an lidiar; / ... / afarto verán por los ojos cómmo se gana el pan" (Cantar de Mio Cid, vv. 1640 ss.). 



(Alerta.)
Planchar Cataluña (es decir, aplicación indefinida del 155, ilegalización de partidos y organizaciones independentistas, cierre de TV3..., en fin, ulsterización de Cataluña como consecuencia), que son las órdenes del jefe de Estado como única salida a la crisis de Cataluña, y que han decidido materializar si llegan al poder los tres partidos de extrema derecha Vox-PP-C's, tendrá esas dos consecuencias, que enuncio de manera breve:

- Quiebra de España. La cual, a diferencia de 2012, no podrá ser evitada por san BCE. Ya algunos grandes bancos (JP Morgan, Merrill Lynch) están alertando a los inversores internacionales al respecto. Qué ocurra en la UE después de la quiebra del cuarto país miembro, habrá que verlo.
- Segundo, presumiblemente, dada la situación de deterioro y conflicto: declaración del estado de excepción en toda España, autogolpe de Estado (civil o militar) y fin de la democracia en España. La monarquía, sigue.

Ese es el futuro que nos espera con Vox-PP-C's. Evidentemente, en un país quebrado hay mucho negocio para los comisionistas de fondos buitre. No es política ficción, es adonde vamos. 


Por lo menos, sepamos lo que hacemos y sus consecuencias. 

Fuera de nuestras fronteras alucinan que España tenga en su agenda política destrozar la comunidad autónoma que es la columna vertebral de la economía de España. Y ello en un Estado con 2 billones de euros de deuda externa. Planchar Cataluña es una locura, pero el caso es que a nadie importa si España se va a la ruina y por el agujero del desagüe. Un país es libre de suicidarse. Todo sea por la unidad de España, supuestamente amenazada según los delirios de algunos (*). 

(*) ¿No fue precisamente un militar español el que preguntó hace unos meses, con sensatez militar, cuántos aviones tenía Puigdemont? ¿Puede amenazarse la unidad de España, como mucho, con un tirachinas? La pregunta es: ¿a quién le interesa propagar la mentira de "España se rompe", y por qué? Si España no se ha roto en cinco siglos, con cuatro guerras civiles carlistas por en medio, es que es irrompible. Pero este es otro tema. Lo importante es que hay mucha gente que, merced a los embustes y la propaganda de la derecha, compra de buena fe el que la unidad de España está amenazada, y por eso sale a la calle con banderas, enardecida, como si estuviéramos a punto de ser invadidos por una potencia extranjera enemiga. ¿Quiénes se beneficiarán de que nos vayamos por el desaguadero?

... Y lo contento que estaba el rey con tantas banderas en los balcones. Ya vendrán luego Borrell y Vargas Llosa a soltarnos discursitos contra los nacionalismos. Por lo visto, para algunos el nacionalismo es como el colesterol, que lo hay del bueno y del malo: el español es bueno, el catalán es malo. Es fácil. 

Lo peor es que algunos españoles parece que ya han encontrado a su enemigo, que es la otra mitad de españoles: primero el enemigo eran los separatistas catalanes, a los que había que destruir, y en eso estamos, con todo el Estado ¡a por ellos! y como sea, y ahora por último los enemigos somos todos aquellos que no berreamos desaforados ¡Viva España! y profesamos el catecismo monárquico-fascista, es decir, la anti-España. Peor, imposible. O, como dice Pdr Snchz, que a veces tiene también sus momentos iluminados, bonita manera de defender la unidad de España dividiendo a los españoles, en vez de unirlos. Ahora bien, los irresponsables que están sembrando el odio en España, tienen su dinero en Delaware y las maletas hechas. Irresponsables no, pura delincuencia envuelta en la bandera. 

(Continuará.)




Mesa redonda: "El model d'organització territorial: és necessària una reforma del disseny actual?" (Universitat de les Illes Balears), enero 2009. Participan Javier Pérez Royo, Joan Oliver Araujo, Eliseo Aja y Enric Juliana



Imprescindibles

- Miren Etxezarreta, Despropósitos (8-2-2019)
Gracias, Miren. Tu artículo es un consuelo y un montón de sentido común en ese Caos. Ahora bien, el problema, Miren, es que los políticos, todos, están atrapados por las órdenes del jefe de Estado: planchar Cataluña. ¿Quién va a contravenir esa orden? No es Vox quien tira de la derecha hacia la extrema derecha, es el rey quien tira de Vox y de todos. Y eso no tiene solución. La única solución es que el rey rectificara su discurso del pasado 3 de octubre, pero no lo hará. No lo hará porque ya ha elegido lo que ha elegido. La monarquía española es radicalmente incompatible con la democracia y tarde o temprano tenía que llegar lo que está llegando.

- Editorial / ctxt, Necesitamos más traidores a la patria (8-2-2019)

Lecturas recomendadas 
- Jordi Barbeta, Pedro Sánchez, como Hillary Clinton, "¡a la cárcel!" (7-2-2019) y Pedro Sánchez, contra las dos cavernas (11-2-2019)
- Enric Juliana, ¿Qué cabe esperar? (8-2-2019), La tentación de mayo (9-2-2019) y Sánchez sale vivo de Colón (11-2-2019)
- José Antich, Una manifestación contra Cataluña (8-2-2019) 
- Carta de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, a las instituciones europeas (Comisión Europea, Parlamento Europeo y Consejo Europeo) (9-2-2019)
- Javier Pérez Royo, El caballo de Troya del Estado de las autonomías (9-2-2019) y Moción de censura frustrada (10-2-2019)

De por ahí
- Manuel Castells, ¿Intervención en Venezuela? (9-2-2019)

12 de enero de 2019

(Notas al margen, 2.)

1.
La política es el arte de compaginar intereses distintos, y a veces muy encontrados. Es el instrumento de que dispone una sociedad para resolver los conflictos de manera ordenada y pacífica, sin que los conflictos pasen a mayores. Los partidos políticos, en tanto que representan los diversos intereses de una sociedad, intereses todos ellos legítimos, tienen la obligación (insisto en lo de obligación) de buscar acuerdos que den una solución a los conflictos que sean, por enconados y difíciles que sean.

Ahora bien, cuando un adversario político es convertido en un enemigo, ahí se termina la política. Ya no es posible el ejercicio de la política en esa sociedad. Porque la categoría de enemigo es radicalmente incompatible con la política. Con un enemigo ni se dialoga ni se acuerda ni se pacta nada, a un enemigo solo cabe aniquilarlo. Vencerlo y destruirlo. Y esa es hoy la situación política en España. Digamos que el responsable de esta situación es única y exclusivamente la derecha (a rebufo del real discurso del 3 de octubre de 2017), la cual ha decidido calificar a los adversarios de enemigos y por lo tanto renunciar a la política e imponerse por la fuerza a toda la sociedad.


¿Cuál es el futuro de esta situación, que parece irreversible? —se preguntó Meneses—. Sinceramente, no lo sé. O quizá prefiero no saberlo.

 
—Papá, papá... ¿Cuándo vendrán a matarnos?
—No lo sé... Duerme, hijo, y descansa.


(Continuará.)


Imprescindibles
- Antonio Acosta, Venezuela. Déjà vu (26-1-2019)
El Imperio está recuperando su patio trasero, que estaba ya en manos de China. Hasta ahí podíamos llegar. Primero Argentina, luego Brasil y ahora Venezuela. Se acabó la aventura China en América del Sur.

- Noam Chomsky e intelectuales internacionales, Dejen de interferir en la política interna de Venezuela (29-1-2019) 
- Suso de Toro, Es un juicio político (4-2-2019) 
- Editorial / ctxt, No en nuestro nombre, señor Sánchez (5-2-2019) 
Un país con 2 billones de deuda externa es esclavo de Trump y está a las órdenes del Imperio. Para eso sirve la deuda. 


Lecturas recomendadas
- Javier Pérez Royo, Dos pactos sometidos a condición suspensiva (11-1-2019), La hora de la verdad (14-1-2019), Una decisión necesaria y urgente (19-1-2019), Falsa dicotomía (21-1-2019), Una posición perdedora (22-1-2019), La lógica de la exclusión (23-1-2019), Lección de monarquía parlamentaria (27-1-2019), La trampa de la intervención en Venezuela (4-2-2019) y Doble desconfianza (5-2-2019)
- Jesús Mota, Mibgas, el gran despilfarro (13-1-2019) 
- Jordi Cuixart, La defensa en juicios políticos (15-1-2019) 
- Ignacio Sánchez-Cuenca, La extrema unción (16-1-2019) 
- Enric Juliana, Desintegración (19-1-2019) vídeo, Había una vez un circo (23-1-2019), Venezuela y la crisis de Podemos refuerzan el eje de las tres derechas (30-1-2019), Vox y Podemos tienen la palabra (2-2-2019) vídeo, y Venezuela es el marco de combate (7-2-2019)
- Guillermo Altares, Aquellos héroes (22-1-2019) 
- Jesús Mota, Teología política del aznarismo (27-1-2019) 
- María Eugenia Rodríguez Palop, Vox y la extrema derecha de Bolsonaro (30-1-2019) 
- Jordi Barbeta, Aznar y el silencio de los corderos (3-2-2019) 
- Ignacio Escolar, Felonía, golpismo, alta traición (6-2-2019)

Otros temas
- María Iglesias, Dilma Rousseff (ex presidenta de Brasil): "La brutal desigualdad del neoliberalismo causa esta oleada autoritaria"  (15-1-2019)
- Manuel Castells, Conspiración contra Europa (19-1-2019) 
- Joaquín Estefanía, El colapso de la democracia (26-1-2019) 
- Steven Forti, Mapear al monstruo (25-1-2019) 
- Augusto Zamora, Venezuela: reconocimiento de gobiernos y no intervención (29-1-2019) 
- Rafael Poch, JFK y los demás, silenciados (30-1-2019) y Los tres delitos del chavismo y sus consecuencias (6-2-2019)