10 de octubre de 2018

(Otra vez el fascismo.)



Manuel Castells
Carta abierta a los intelectuales del mundo (10-10-2018)

https://www.laprimerapiedra.com.ar/2018/09/ele-nao-feminismo-rechazar-avance-la-derecha-brasil/


Agustín Moreno
Franco en la Almudena o un pan como unas hostias (15-10-2018)
José Antonio Martin Pallin
La cripta de los bautizados (15-10-2018)

Balance de cuatro meses de gobierno del PSOE: no mover un dedo en Cataluña, prorrogar los Presupuestos de Rajoy Brey (echando las culpas del desastre a los independentistas catalanes, como está cantado) y meter a Franco en la catedral de la Almudena, en pleno centro de Madrid. Insuperable.

Madrid, de Capital de la Gloria a Capital del Fascismo.

Cuando uno está en política solo para simular que hace sin hacer nada, ocurre lo que ocurre: que la realidad le desborda a los dos días.

 


Imprescindibles
- Enric Juliana, A la derecha le cambia la Vox (7-10-2018), Gerardo Tecé, Esto se llama fascismo (8-10-2018), César Calderón, Vox y la España asustada (9-10-2018) y Juan Carlos Monedero, Y tú, demócrata, ¿estás haciendo algo contra el franquismo? (10-10-2018)

Como los bancos están quebrados, dedican el dinero a financiar de manera abrumadora la extrema derecha en todas partes, desde Bolsonaro en Brasil a un montón de payasos en Europa con Steve Bannon ejerciendo de gurú, y otros sinvergüenzas con o sin bigote. Es la última baza de un sistema financiero en quiebra. El próximo "rescate" será brutal, con el ejército en las calles en medio planeta.

La extrema derecha no es un fenómeno banal. Es una gravísima ofensiva del Capital contra los Estados democráticos, y de dimensiones globales. El llamado populismo de extrema derecha se fundamenta en el miedo, la frustración y la estupidez de la gente, consecuencia en gran parte del expolio a que han sido sometidas las poblaciones en esta última década (lo que los economistas aún llaman "crisis"). Y la receta de ese neofascismo es tan simple como conocida: señalar un chivo expiatorio al que echar las culpas de todos los males (siempre los más débiles de la sociedad), y mano dura. Es por ello que el fascismo ha sido encuadrado dentro de las ideologías del odio, que en España tiene su embrionaria traslación en el ¡A por ellos!, que ahora alude a los "separatistas" catalanes, y mañana ya veremos. Sin el discurso del rey el 3 de octubre de 2017, en España no habría ahora ni Vox, ni PP de Casado ni Ciudadanos de Rivera y Arrimadas, y cada cual que saque las conclusiones (*).

¡Ojo! porque el fascismo en el poder es difícilmente reversible. Franco murió tranquilamente en la cama, y si el Régimen franquista no tuvo continuidad fue gracias al Departamento de Estado USA, lo mismo que en Portugal (Estado Novo de Salazar, 1933-1974) y Grecia (Dictadura de los Coroneles, 1967-1974). El espectacular asesinato de Carrero Blanco fue la inequívoca advertencia al "búnker" franquista de que el Régimen había terminado. Pero si en 1945 a USA le interesaba en Europa la consolidación de Estados democráticos como dique de contención frente a la URSS, hoy, desaparecida la URSS, es todo lo contrario: lo que le interesa a USA en todas partes son Estados fallidos gobernados por mercenarios sin escrúpulos a su servicio y donde plantar sus Forts imperiales. Militares y sistema financiero coinciden en que ha llegado el momento de la destrucción de la democracia en todas partes. Se acabó el cuento de la soberanía del pueblo. Frente a esta ofensiva neofascista, nadie nos defenderá: hemos de defendernos nosotros mismos, y a pelo. Y es mejor empezar la contraofensiva ahora mismo, y denunciar a los payasos que venden humo y engordan sembrando el odio contra colectivos y minorías, porque mañana será tarde. Es ocioso recordar que en los Estados totalitarios no hay libertad ni justicia ni derechos. En un Estado totalitario solo hay tiranía, arbitrariedad y terror, y en ellos solo pueden vivir a gusto los perros, porque no es posible vivir con dignidad de persona. Hagamos caso al profesor Manuel Castells.

(*) 11-10-2018. Mi más entusiasta felicitación al Parlament de Catalunya que acaba de reprobar el discurso del rey del 3 de octubre, discurso que ha dividido de manera irreversible a los españoles en dos facciones de buenos y malos españoles. Los buenos españoles no hace falta decir quiénes son (esa extrema derecha que está subiendo como la espuma), y los malos tampoco. Y las órdenes son tajantes: liquidar a los malos, como antaño a los díscolos indígenas de Indias, y si encima son antimonárquicos, con mayor razón. De ahí la cuasi inutilidad de los esfuerzos de "diálogo" por parte del gobierno. Cuando el rey hace política, no hay espacio para nadie ni nada más. La monarquía española jamás ha sido una "monarquía parlamentaria", porque no puede serlo, diga lo que quiera la Constitución. La monarquía española ha sido y sigue siendo, de hecho, el primer poder del Estado, ¡y menudo Estado!, por encima o al margen de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial (Javier Pérez Royo, Desnaturalización de la monarquía parlamentaria, 9-10-2017). Franco lo dejó todo atado y bien atado.

En resumen, si después del simulacro de declaración de independencia el conflicto de Cataluña no tenía solución desde Cataluña, por la imposibilidad de retroceder dicha declaración y bajarse del Clavileño de la independencia, después del discurso del 3 de octubre tampoco tiene solución desde España, que no sea, obviamente, la demente receta del fascismo español desde Primo de Rivera y Franco, y ahora Casado y Rivera, que consiste en planchar por la violencia el nacionalismo catalán, es decir, criminalizar a las tres cuartas partes de catalanes. Mal asunto. Se ha repetido mil veces que no es posible la democracia en España sin un Estado descentralizado. Mienten descaradamente Vox, PP y C's si venden lo contrario. España solo puede ser Una bajo un violento Estado autoritario, eso sí, hundido en la miseria y con la emigración o la narcodelincuencia como único futuro.

Cerradas todas las puertas, el dilema que se planteará en España muy pronto será entre monarquía fascista o República democrática. Y todos los demócratas hemos de saber muy bien dónde estamos.

- Joseba Azkarraga, La causa de la libertad (9-10-2018)
- Ignacio Sánchez-Cuenca, España, una democracia manifiestamente mejorable (10-10-2018) 

Lecturas recomendadas
- Javier Pérez Royo, Horizonte nebuloso (10-10-2018), Un año electoralmente hobessiano (11-10-2018) y La monarquía y el Parlament de Catalunya (15-10-2018)
- Antón Losada / Javier Pérez Royo, La Constitución, en la encrucijada (10-10-2018) 
- Jordi Barbeta, Que los árboles no nos tapen el bosque (10-10-2018) 
- El Parlament pide la abolición de la monarquía y reprueba el discurso de Felipe VI contra el referéndum (11-10-2018) 
- José Antich, Felipe VI, primer rey reprobado por un Parlamento (11-10-2018) 


- Enric Juliana, La bandera de los 900 (12-10-2018), Las tres fases de Pedro Sánchez para Cataluña: calmar, proponer y votar y El árbitro está en Bruselas (13-10-2018) vídeo
El referente debería ser Portugal, donde van viento en popa. Y si Portugal ha conseguido asomar la cabeza, no hay ninguna razón que impida que nosotros hagamos lo mismo. Claro que en Portugal no hay ni rey ni extrema derecha berreando por todas partes.

- Ángel Munárriz, Juan José Tamayo: "El Estado está salvando a la Iglesia de su crisis" (13-10-2018) 

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